La ingeniería constituye otro rubro considerable. En la primera fase de mayor actividad, los requerimientos superan 1,8 millón de horas-hombre, y luego se estabilizan en alrededor de 140.000 horas anuales durante la etapa operativa hacia 2038. A eso se suma la infraestructura necesaria para alojar a unas 43.000 personas. En conjunto, surgen oportunidades para consultoras técnicas, empresas de software industrial y proveedores de alimentación y logística.
El obstáculo de los "anillos geográficos"
Antes de alcanzar la capacidad industrial aparece un obstáculo: la radicación del proveedor. Las mineras organizan sus compras mediante "anillos geográficos": primero las comunidades próximas al proyecto, luego los proveedores del resto de la provincia y, finalmente, las empresas de otras partes del país.
El informe "Proveedores Mineros" advierte que las normas provinciales de compre local limitan la participación de ese tercer anillo. Buena parte de las capacidades industriales de mayor escala está en distritos sin proyectos metalíferos, especialmente Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Por eso, muchas empresas con escala suficiente conforman uniones transitorias de empresas (UTE) con firmas locales para obtener la condición de "localía".
La frontera tecnológica que aún depende del exterior
Los más de US$50.000 millones que las mineras invertirán para ponerse en marcha no se traducen en su totalidad en compras a proveedores argentinos. El estudio muestra una frontera bien definida: buena parte de la maquinaria pesada y los equipos tecnológicos críticos continúan dependiendo de fabricantes internacionales.
La magnitud de esa dependencia se mide en unidades. Solo para la primera etapa de los proyectos de cobre, el informe calcula la incorporación de cerca de 500 camiones mineros de alto tonelaje, con precios que oscilan, según el modelo, entre US$3 y 8 millones por unidad.
El relevamiento identifica una base industrial y de servicios que ya existe y que podría incrementar su participación en minería. La construcción civil aporta cemento, cal, prefabricados y estructuras, además de capacidades en tratamiento de aguas y residuos, logística especializada, laboratorios, metrología y servicios tecnológicos.
La frontera aparece en el corazón tecnológico de las minas: perforadoras, palas, grandes camiones, chancadores, molinos SAG, plataformas de perforación y sistemas de control y automatización son provistos por fabricantes internacionales sin producción en la Argentina.
Para terminar, el informe hace foco en un daro clave: Son 72 los proyectos mineros en carpeta en la Argentina, pero más del 70% de las inversiones se concentra en seis grandes desarrollos de cobre. Los grandes usinas mineras son Vicuña, El Pachón y Los Azules (San Juan), Taca Taca (Salta), MARA (Catamarca) y PSJ Cobre Mendocino (Mendoza). Alrededor del 25% restante corresponde a dieciséis proyectos de litio ubicados en Jujuy, Salta y Catamarca.
FUENTE: Estudio de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), difundido por Clarín.