Un mapa de vulnerabilidad en tres frentes
La AIE identifica tres factores principales que agravan la fragilidad del mercado. En primer lugar, la concentración geográfica de la oferta refinada continuó aumentando en los últimos dos años, con Indonesia en níquel y China en el resto de los insumos clave representando más del 75% del crecimiento global. En mercados como el manganeso y el grafito, la totalidad del crecimiento reciente quedó en manos del proveedor dominante.
En segundo lugar, la proliferación de restricciones al comercio transformó los riesgos teóricos en amenazas económicas directas. Las medidas aplicadas a las tierras raras por parte de Pekín en abril de 2025 obligaron a diversas automotrices internacionales a reducir o frenar su producción. La AIE estima que, si la ampliación de estos controles anunciada a finales de 2025 entra en vigor plenamente, unos 6,5 billones de dólares en producción industrial fuera de China quedarían en riesgo directo.
Por último, existe un desequilibrio estructural entre la minería extractiva y el procesamiento posterior. Los proyectos de diversificación fuera de las potencias dominantes se han concentrado masivamente en la extracción primaria, dejando rezagada la capacidad de refinado e industrialización. Hacia 2035, se proyecta que la capacidad de refinado de tierras raras fuera del principal actor cubrirá solo dos tercios de la producción minera esperada, mientras que la fabricación de imanes permanentes alcanzará apenas un tercio de esa cifra.
Avances concretos y el rol del financiamiento estatal
A pesar del diagnóstico de alerta, el reporte subraya que la intervención de los gobiernos está comenzando a generar resultados concretos. Los compromisos de financiamiento público para el sector se cuadruplicaron entre 2023 y 2025, alcanzando los 65.000 millones de dólares.
"Vistas las circunstancias, la diversificación del suministro puede implicar costos más altos, pero debe entenderse como una 'prima de seguridad mineral' en tiempos de incertidumbre geopolítica: un seguro económico frente a interrupciones graves", afirmó Fatih Birol, Director Ejecutivo de la AIE.
Este impulso público ya muestra frutos en áreas como el refinado de tierras raras. Gracias a nuevos desarrollos en Estados Unidos e incrementos de producción en Malasia, la cuota del principal proveedor mundial cayó del 90% en 2023 al 85% en 2025, con proyecciones de descender al 70% para 2035 si los proyectos avanzan según el cronograma. Asimismo, el progreso de proyectos en cobre y litio ha logrado estrechar la brecha entre la demanda proyectada y la oferta estimada a diez años.
El análisis de la AIE señala que, dado el bajo peso relativo de los minerales en el precio final de los productos tecnológicos y vehículos, la economía global puede absorber el costo adicional de diversificar las cadenas de suministro sin generar impactos inflacionarios severos para el consumidor final.
Innovación tecnológica y capacitación técnica
El informe concluye que la diversificación no se resolverá únicamente con la apertura de nuevos yacimientos. Existen serios embotellamientos en equipamiento especializado y desarrollo de capital humano. Fuera del principal actor de la industria, solo un reducido grupo de proveedores fabrica equipos para procesar grafito de grado batería o tierras raras, lo que deriva en costos considerablemente más altos y plazos de entrega prolongados.
Para respaldar la toma de decisiones estratégicas, la AIE reforzó las recomendaciones de su programa de Seguridad de Minerales Críticos, instando a los gobiernos a coordinar planes de preparación ante emergencias, destrabar incentivos a la inversión privada y cerrar las brechas tecnológicas y de formación profesional que exigen los nuevos mercados energéticos.
FUENTE: AIE