El RIGI en la transición económica
De acuerdo con el Informe de Transición Energética en América Latina realizado por Aggreko, líder global en soluciones de energía, el 35% de los latinos reconoce que la energía sostenible es una cuestión importante, pero que existen prioridades más importantes que gestionar.
Además, el 30% de los encuestados indicó que la acción del gobierno es escasa a la hora de introducir energías sostenibles en el país. Luego, el 24% la reconoce como una prioridad para el gobierno y considera que existen muchas soluciones y planes sostenibles.
En definitiva, si bien una parte de los latinos reconoce que la transición energética se trata de una prioridad, otro porcentaje de ellos sigue considerando más relevantes otras cuestiones, y una proporción considerable identifica la inacción gubernamental. Esto subraya la necesidad de una mayor claridad en las políticas estatales y compromiso para impulsar la transición hacia una matriz energética más sostenible en América Latina.
Economías regionales y acción estatal
En relación al rol del Estado para incentivar la producción de energías limpias, la experta Mejuto expone: “Un contexto favorable a la producción de energía implica la solicitud de incentivos por parte de las provincias. Es fundamental una legislación alineada que establezca incentivos fiscales para energías renovables, y metas de reducción de carbono”.
“A su vez, los gobiernos pueden ofrecer subsidios y otros incentivos financieros a empresas y particulares para promover la inversión en tecnologías limpias, de modo que sean más competitivas frente a las energías fósiles. Otro punto importante es la construcción de infraestructura adecuada, como redes eléctricas inteligentes y sistemas de almacenamiento de energía, es esencial para integrar las energías renovables de manera eficiente en el sistema energético”.