A pesar de que el país dejó de producir cobre en los últimos años, incluso durante un período de precios crecientes, la situación podría revertirse drásticamente. La puesta en marcha de los seis proyectos de cobre más avanzados podría situar a Argentina en el Top 10 de productores globales.
Los números del auge
Estos proyectos conllevan una inversión estimada de casi 20.000 millones de dólares, una cifra monumental que resalta el compromiso y el potencial de crecimiento del sector. La inversión en estos proyectos, la mayoría de los cuales son "greenfield" (nuevos yacimientos) con el 86% de la inversión, está planificada para el período 2028-2031.
En el ranking de inversión mundial en exploración de cobre, Argentina ya ocupa el octavo lugar, lo que demuestra su atractivo para los inversores internacionales. Este posicionamiento es fundamental, considerando que el consumo mundial de cobre refinado creció un 82% entre 2000 y 2023.
El consumo global es impulsado principalmente por Asia, con China multiplicando casi por cinco su participación en el consumo mundial durante este mismo período. El cobre es un material fundamental en sectores como la construcción, la maquinaria industrial, el transporte y, de manera crucial, en la red eléctrica. La demanda de minerales para tecnologías de energía limpia, donde el cobre es preponderante, se proyecta que se multiplique por seis para 2050.
Allá lejos y hace tiempo
Históricamente, Argentina fue un productor relevante de cobre. Durante casi una década, fue la principal exportación minera del país, hasta que los grandes proyectos de oro tomaron el liderazgo. La producción y exportación de cobre pasaron a ser prácticamente nulas después de 2018, con el cese de operaciones de la mina Bajo la Alumbrera.
En 2024, la producción fue de aproximadamente 14.5 mil toneladas, muy por debajo del pico de 203.7 mil toneladas alcanzado en 2002.
El informe de CAEM señala: "Bajo la Alumbrera estuvo en actividad durante 21 años y cesó producción en 2018. En 2022 comenzó a producir Martín Bronce, ubicada en Jujuy. Adicionalmente, Lindero cuenta con producción secundaria de cobre, aunque marginal".
Aún así, las perspectivas son muy optimistas. "Los precios de referencia internacional (LME) se ubicaron 8% por encima del año previo, con una tendencia al alza durante los últimos cinco años", señala el reporte.
Los grandes del cobre
Los seis proyectos en desarrollo, como Vicuña -que anunció una inversión millonaria esta semana-, Los Azules, Taca Taca, El Pachón, PSJ mendocino y MARA representan la clave para revertir esta tendencia y reinstalar a Argentina como un jugador de peso en el mercado global del cobre. Su puesta en marcha está planificada entre 2027 y 2031.
Al mismo tiempo, el informe señala que hay otros 17 proyectos que aún no tienen fechas definidas para la puesta en producción. Sin embargo, vale resaltar que la cartera minera incluye a San Juan (gran líder del auge del cobre), a Mendoza, La Rioja, Salta, Catamarca y Jujuy. "Otros proyectos avanzados en proceso de definir capacidad operativa podrían ingresar en consideración en el corto plazo", destaca CAEM.
Con aquellos seis proyectos avanzados, el país proyecta una capacidad productiva de 1.080.000 toneladas de cobre para 2031. Estos megaproyectos no solo prometen un renacimiento de la industria, sino que también podrían generar un impacto económico significativo, impulsando exportaciones y atrayendo inversiones a largo plazo.
La visión de la CAEM es clara: aprovechar el momento de alta demanda global y los recursos del país para asegurar un lugar prominente en el futuro de la minería mundial.