“Somos el único país en el mundo que cuenta con seis proyectos de clase mundial en condición de desarrollo simultáneo”, sostuvo Cacciola.
Según el directivo, la magnitud de esa cartera representa una oportunidad extraordinaria para atraer inversiones, generar empleo y ampliar la participación de proveedores argentinos en la cadena de valor minera.
Qué rubros pueden atraer más
Cacciola participó del panel sobre competitividad y fortalecimiento de proveedores, junto a representantes de ADIMRA, CAPMIN, la Mesa del Litio, la Mesa del Cobre y PromArgentina.
Uno de los principales desafíos será que la industria nacional responda a la demanda de la construcción de los grandes desarrollos cupríferos. La actividad requerirá campamentos, caminos, estructuras metálicas, transporte, alojamiento, alimentación, servicios industriales, insumos químicos y mantenimiento, entre otros rubros.
Parte de los equipos especializados deberá importarse. Sin embargo, Cacciola consideró que existe un amplio margen para incrementar la participación de empresas locales. Como antecedente, mencionó que más del 70% de las compras de las compañías de litio se realiza actualmente en el mercado argentino.
Los desafíos para el RIGI
La expansión minera también presionará sobre la infraestructura. Para la CAEM, las inversiones en rutas, ferrocarriles y logística deberán avanzar en paralelo con la construcción de los proyectos. La escala del cobre exige grandes capacidades de transporte y abastecimiento.
“Tenemos desafíos vinculados a rutas, ferrocarriles y logística que deberán avanzar simultáneamente con la construcción de los proyectos”, advirtió Cacciola.
Roberto Cacciola, presidente de la CAEM, expuso en la Ronda de Negocios RIGI de Rosario.
La agenda incluye además el desarrollo de proveedores regionales y la articulación entre provincias. El objetivo es que las comunidades cercanas a los emprendimientos capten una parte relevante de la actividad económica. También busca que las empresas de distintas regiones complementen sus capacidades para abastecer a la minería.
En ese escenario, el directivo destacó que las pymes muestran un mayor nivel de preparación para ingresar al sector. Las consultas crecen en torno a certificaciones, estándares de calidad, capacitación y mecanismos de vinculación con las compañías mineras.
De las expectativas a los contratos
La Ronda de Negocios RIGI buscó acercar a las empresas proveedoras a los grandes proyectos de inversión y generar oportunidades comerciales concretas.
Para la CAEM, el desafío ahora consiste en transformar las expectativas en contratos, empleo y producción nacional. La escala de los proyectos de cobre que busca desarrollar Argentina puede extender el impacto de la minería mucho más allá de las provincias productoras. Así, el sector se convierte en una oportunidad para la industria y los servicios de todo el país.