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Boom del litio en Argentina: el mapa de inversiones multimillonarias hacia 2035

¿Puede Argentina consolidarse como líder global del litio? Los detalles del informe que revela las cifras de inversión y producción proyectadas para la próxima década en el país.

Argentina cuenta hoy con una capacidad productiva de litio consolidada y en plena expansión. La Mina Fénix fue la operación pionera del país: inició su actividad en 1998 y la mantiene de forma ininterrumpida desde entonces.

El mayor impulso a las inversiones mineras, sin embargo, se dio en la última década. Según datos de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), en los últimos diez años el sector invirtió más de USD 7.600 millones en la construcción de seis nuevas operaciones y dos ampliaciones.

Capacidad instalada y nivel de utilización

Las siete operaciones actualmente en actividad suman una capacidad instalada de 200.770 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) por año. No obstante, la utilización efectiva es todavía menor a ese potencial, debido a que varias plantas se inauguraron recientemente y aún atraviesan su curva de aceleración productiva (ramp-up).

De acuerdo a los datos difundidos de un estudio de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), elaborado con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la producción de 2025 rondará las 115.000 toneladas LCE, es decir, cerca de un 57% de la capacidad instalada.

Proyectos avanzados y expansión proyectada

Más allá de las operaciones vigentes, el crecimiento futuro del sector se apoya en una cartera de 12 proyectos avanzados, entre iniciativas de campo nuevo (greenfield) y ampliaciones de operaciones existentes (brownfield).

Se considera altamente probable que, a lo largo de la próxima década, esta cartera sume 342.000 toneladas LCE adicionales a las 200.770 toneladas ya operativas.

Cronograma de construcción y demanda de insumos

El cronograma teórico de esta nueva capacidad contempla obras de una duración estimada de dos años por proyecto, distribuidas de forma escalonada. Bajo esta planificación, Argentina tendrá al menos un proyecto de litio en construcción de manera ininterrumpida entre 2026 y 2033, con un promedio de 39.000 toneladas LCE de nueva capacidad iniciándose cada año.

Cabe subrayar que esta capacidad adicional solo comienza a aportar producción efectiva una vez que cada planta está terminada y operativa. Mientras dura la etapa de construcción, el esfuerzo de inversión se traduce en una demanda progresiva de bienes, insumos y servicios para el sector.

El sendero de la producción hasta 2035

Para proyectar la producción anual futura, el estudio aplica un criterio conservador de ramp-up: la producción de cada año se estima como las tres cuartas partes de la capacidad instalada al inicio del año previo, más un 20% de la capacidad que se inaugura durante ese mismo año.

Bajo este modelo, la producción real crecerá de forma sostenida. Mientras que 2025 cerrará con una producción aproximada de 105.000 toneladas LCE, a partir de 2026 el volumen real comenzará a acercarse más a la capacidad instalada del período anterior. Según la proyección, hasta 2035 la producción real de litio en el país se ubicará, en promedio, en torno al 70% de la capacidad instalada al inicio de cada año.

Este proceso de escalamiento productivo consolidará a la minería de litio como un pilar del desarrollo económico argentino, apoyado en la riqueza de sus salares y en el dinamismo sostenido de las inversiones mineras en el país.