El comportamiento de la arena de fractura vuelve a confirmar la relación directa entre la actividad de los yacimientos no convencionales y la demanda de insumos mineros asociados a la perforación y estimulación de pozos. En el mismo informe, el propio IPI minero registra que el petróleo crudo no convencional creció 32,2% interanual y el gas natural no convencional lo hizo en 6,3%, dos indicadores que corren en paralelo al ritmo de la arena de fractura.
El insumo se utiliza en las operaciones de fracking de los pozos no convencionales.
El resto de las arenas, con resultados dispares
Las demás subcategorías del grupo mostraron un comportamiento más heterogéneo. La arena común para construcción fue la de mayor suba relativa: 39,7% interanual y 22,8% en el acumulado, aunque con una incidencia menor (1,0 punto) dado su menor peso relativo dentro del total. Las arenas industriales y arenas y gravas silíceas avanzaron 4,3% interanual, pero acumulan una baja de 3,0% en el año.
En sentido contrario, las rocas para triturados pétreos sin clasificar retrocedieron 4,4% interanual, aunque acumulan una suba de 5,3% en el semestre, con una incidencia negativa de -1,0 punto. El canto rodado, granza y/o ripio subió 11,0% interanual y 19,7% acumulado. El resto de la categoría —que incluye roca o piedra caliza para construcción, dolomita para cal y cemento, y áridos sin clasificar— creció 26,1% interanual y 17,1% acumulado, con una incidencia de 1,4 puntos.
El crecimiento de la arena de fractura acompaña el ritmo de Vaca Muerta, según el informe.
Un indicador que sigue de cerca a Vaca Muerta
El peso de la arena de fractura dentro del índice general de arenas confirma que buena parte de la dinámica de este segmento minero depende, en la práctica, de la actividad de los yacimientos no convencionales de hidrocarburos.
Mientras las arenas para construcción reflejan el pulso de la obra civil, la arena de fractura funciona como un indicador indirecto —pero elocuente— del nivel de actividad en la formación Vaca Muerta, uno de los principales motores de la minería y la energía en la Argentina durante el primer semestre de 2026.
FUENTE: INDEC