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Arenas de fractura: el insumo clave de Vaca Muerta subió 19,6% en junio de 2026

Las arenas de fractura explican gran parte del boom minero no metalífero y son una pieza clave de Vaca Muerta.

Dentro del universo de minerales no metalíferos que impulsó al IPI minero en junio de 2026, la extracción de arenas, canto rodado y triturados pétreos ocupó un lugar destacado. Según el informe del INDEC, esta categoría alcanzó un índice de 207,0 puntos, con una suba interanual de 12,6% y un acumulado enero-junio de 3,7% respecto a igual período de 2025. Su incidencia sobre el nivel general del IPI minero fue de 0,3 puntos, dentro de un índice general que en junio llegó a 148,8 puntos (+11,4% interanual).

El dato que más sobresale dentro de este grupo corresponde a la arena de fractura, el insumo utilizado en las operaciones de fracking del petróleo y el gas no convencional. Su índice llegó a 1.870,2 puntos, muy por encima del resto de las subcategorías, con una suba interanual de 19,6% y un acumulado de 2,0%. Este ítem aportó una incidencia de 10,4 puntos dentro de la categoría de arenas, canto rodado y triturados pétreos, la más alta de todo el grupo y responsable de la mayor parte de su crecimiento.

El comportamiento de la arena de fractura vuelve a confirmar la relación directa entre la actividad de los yacimientos no convencionales y la demanda de insumos mineros asociados a la perforación y estimulación de pozos. En el mismo informe, el propio IPI minero registra que el petróleo crudo no convencional creció 32,2% interanual y el gas natural no convencional lo hizo en 6,3%, dos indicadores que corren en paralelo al ritmo de la arena de fractura.

El insumo se utiliza en las operaciones de fracking de los pozos no convencionales.

El resto de las arenas, con resultados dispares

Las demás subcategorías del grupo mostraron un comportamiento más heterogéneo. La arena común para construcción fue la de mayor suba relativa: 39,7% interanual y 22,8% en el acumulado, aunque con una incidencia menor (1,0 punto) dado su menor peso relativo dentro del total. Las arenas industriales y arenas y gravas silíceas avanzaron 4,3% interanual, pero acumulan una baja de 3,0% en el año.

En sentido contrario, las rocas para triturados pétreos sin clasificar retrocedieron 4,4% interanual, aunque acumulan una suba de 5,3% en el semestre, con una incidencia negativa de -1,0 punto. El canto rodado, granza y/o ripio subió 11,0% interanual y 19,7% acumulado. El resto de la categoría —que incluye roca o piedra caliza para construcción, dolomita para cal y cemento, y áridos sin clasificar— creció 26,1% interanual y 17,1% acumulado, con una incidencia de 1,4 puntos.

El crecimiento de la arena de fractura acompaña el ritmo de Vaca Muerta, según el informe.

Un indicador que sigue de cerca a Vaca Muerta

El peso de la arena de fractura dentro del índice general de arenas confirma que buena parte de la dinámica de este segmento minero depende, en la práctica, de la actividad de los yacimientos no convencionales de hidrocarburos.

Mientras las arenas para construcción reflejan el pulso de la obra civil, la arena de fractura funciona como un indicador indirecto —pero elocuente— del nivel de actividad en la formación Vaca Muerta, uno de los principales motores de la minería y la energía en la Argentina durante el primer semestre de 2026.

FUENTE: INDEC