En el último año, Noruega ha superado a Rusia como mayor proveedor de gas de Europa, con la empresa estatal Equinor como primer exportador. "Noruega no se beneficia de los altos e inestables precios del gas en Europa", dijo Støre. "Afecta a nuestros precios de la electricidad y es un reto para nuestros hogares y empresas, y para mí políticamente", añadió.
De este modo, Noruega se propone como alternativa al gas ruso, que por el conflicto desatado en Ucrania tras la invasión del gobierno de Vladimir Putin la Unión Europea ha aplicado sanciones. Además del corte de suministro de gas natural, que disparó los precios del GNL por la mayor demanda del viejo continente, también el crudo ruso recibió un tope de alrededor de 60 dólares.
Según fuentes del mercado, consigna la agencia Reuters, el crudo de los Urales se ha vendido con mayores descuentos este mes tras la prohibición europea de importar petróleo ruso y el principal comprador, India, ha adquirido barriles muy por debajo del precio máximo de 60 dólares fijado por Occidente.
Mientras tanto, el gobierno de Putin busca nuevos mercados. Desde que Rusia envió sus tropas a Ucrania en febrero, India se ha convertido en la principal salida para los cargamentos marítimos de crudo de los Urales.