La baja de los inventarios coincidió con un aumento de las exportaciones estadounidenses de petróleo y una caída de la producción informada para el período. Sin embargo, las cifras de comercio exterior difundidas por la EIA generaron cuestionamientos entre especialistas del sector.
Las reservas de petróleo de Estados Unidos bajaron más de lo esperado y subió la nafta
Las exportaciones de petróleo de Estados Unidos, bajo la lupa
Durante la semana analizada, las exportaciones de crudo aumentaron en 1,4 millones de barriles diarios, hasta alcanzar los 4,85 millones de barriles por día, de acuerdo con los datos de la EIA. Al mismo tiempo, la producción nacional registró una caída de 796.000 barriles diarios.
Las cifras de exportación, no obstante, fueron puestas en duda por Kpler, la compañía especializada en seguimiento de buques y flujos comerciales. Según sus registros, los cargamentos observados estuvieron aproximadamente un millón de barriles diarios por debajo del volumen informado por el organismo estadounidense.
"La EIA parece haber sobreestimado significativamente las exportaciones de crudo; las cargas observadas fueron aproximadamente 1 millón de barriles por día inferiores a las que informó la EIA, lo que pone en entredicho otros elementos del balance", señaló Matt Smith, analista principal de petróleo de Kpler, citado por Reuters.
Aumentaron las reservas de nafta y cayeron las de diésel
El comportamiento de los combustibles refinados mostró diferencias marcadas. Las reservas de nafta aumentaron en 3,9 millones de barriles durante la semana, hasta alcanzar los 209,2 millones. El dato quedó lejos de las previsiones de los analistas consultados por Reuters, que esperaban una reducción de 900.000 barriles.
Por otra parte, los inventarios de destilados, que incluyen diésel y gasoil para calefacción, retrocedieron en 1,5 millones de barriles, hasta los 102,8 millones. La caída también superó las estimaciones del mercado, que proyectaban una baja de 900.000 barriles.
La evolución de las existencias estuvo acompañada por movimientos opuestos en la demanda de ambos combustibles. El suministro total de productos, un indicador utilizado para estimar el consumo interno, disminuyó en 1,022 millones de barriles diarios, hasta los 20,21 millones de barriles por día.
En ese contexto, la demanda implícita de nafta cayó en 622.000 barriles diarios, hasta los 8,358 millones de barriles por día. En cambio, la de destilados aumentó en 475.000 barriles diarios, hasta los 4,21 millones.
"Se produjeron altibajos en la demanda implícita de los productos: las existencias de gasolina experimentaron un aumento considerable a medida que la demanda implícita se reducía sustancialmente, mientras que las existencias de destilados disminuyeron cuando la demanda implícita se disparó", agregó Smith.
La reducción de los stocks de destilados mantiene la atención sobre el abastecimiento de diésel, cuyos inventarios se encuentran por debajo de los niveles estacionales habituales. Esta situación limita las perspectivas de una baja de precios en el corto plazo, según David Russell, director global de estrategia de mercado de TradeStation, citado por Reuters.
Cómo reaccionó el precio del petróleo
Los futuros del petróleo mantuvieron las ganancias después de la publicación de los datos de la EIA. A las 11 de la mañana, el Brent cotizaba a 115,66 dólares por barril, con una suba de 1,78 dólares. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, avanzaba 2,48 dólares y se ubicaba en 102,38 dólares por barril.
Menor actividad en las refinerías
Los datos de la EIA también mostraron una disminución en el procesamiento de crudo. La producción de las refinerías cayó en 123.000 barriles diarios durante la semana, mientras que la tasa de utilización de las instalaciones retrocedió 0,6 puntos porcentuales, hasta el 92,8%.
El nivel de actividad de las refinerías, junto con las variaciones de la producción, las exportaciones y el consumo de combustibles, forma parte de los factores que explican los movimientos semanales de los inventarios estadounidenses.
En ese escenario, la caída de las reservas de petróleo y destilados convivió con una acumulación de nafta, mientras persisten dudas sobre la magnitud de las exportaciones informadas. La evolución de estos indicadores será clave para seguir la disponibilidad de combustibles en Estados Unidos y su posible impacto sobre el mercado petrolero.