El Estrecho de Ormuz concentra una parte clave de las exportaciones de crudo del Golfo Pérsico, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento impacta rápidamente sobre el mercado energético internacional.
A la reducción del tráfico se suma otro fenómeno que dificulta el seguimiento de las operaciones. De acuerdo a Reuters, fuentes del sector naviero señalaron que cada vez más embarcaciones apagan sus transpondedores del Sistema de Identificación Automática (AIS) durante el cruce para reducir su exposición, una práctica que impide conocer con precisión el volumen real de barcos que atraviesan la zona.
Crece la preocupación por un eventual cierre del Estrecho de Ormuz
La posibilidad de que el conflicto derive en restricciones más severas para la navegación mantiene en alerta tanto a las compañías navieras como a los operadores del mercado petrolero.
"Si la nueva escalada en el estrecho deriva en otro cierre prolongado de Ormuz, el mundo se encontrará en una situación mucho más complicada", advirtió la firma de corretaje marítimo Gibson en un informe. "Con las reservas globales reduciéndose rápidamente en los últimos meses, esto genera un escenario de oferta mucho más ajustada, precios más altos y un riesgo significativo para el mercado de buques tanque", añadió la compañía.
En la misma línea, el Centro Conjunto de Información Marítima (JMIC), liderado por la Marina de Estados Unidos, indicó que el tráfico comercial continúa operativo, aunque con una intensidad inferior a la habitual. "Los patrones de navegación siguen reflejando la cautela de los operadores tras los recientes ataques", señaló el organismo.
Buques sin rastreo y nuevas maniobras para evitar el riesgo
La tensión también modificó la operatoria de las navieras. Imágenes satelitales mostraron al menos tres operaciones de transferencia de petróleo de barco a barco (Ship-to-Ship o STS) frente a las costas de Omán, fuera del Estrecho de Ormuz. Estas maniobras permiten trasladar la carga entre embarcaciones para reducir la exposición de algunos buques a la zona de conflicto.
Entre las pocas embarcaciones visibles en los sistemas públicos de seguimiento aparecían el Sea Faith, con destino al puerto omaní de Sohar, y el petrolero iraní Niki, que navegaba desde aguas iraníes hacia la entrada del estrecho.
Estados Unidos e Irán mantienen versiones contrapuestas
Mientras continúan las operaciones militares, Washington y Teherán brindan versiones diferentes sobre la situación en el Estrecho de Ormuz, indicó la citada agencia.
El Comando Central de Estados Unidos informó que este domingo completó una nueva serie de ataques sobre decenas de objetivos iraníes mediante municiones de precisión.
La crisis en el Estrecho de Ormuz podría retrasar hasta 2027 la normalización del mercado petrolero, según Aramco
Ese mismo día, el presidente del país, Donald Trump, sostuvo que el paso marítimo permanecía abierto al comercio internacional y aseguró que Estados Unidos "probablemente tomará el control del Estrecho de Ormuz", además de afirmar que debería recibir una compensación por garantizar la seguridad de esa ruta.
La posición contrasta con la difundida por Irán, que previamente había anunciado el cierre del estrecho tras denunciar que una embarcación navegó por una ruta no autorizada y fue alcanzada por un ataque. La Guardia Revolucionaria iraní informó además que detuvo dos embarcaciones durante la noche luego de inutilizar sus sistemas, aunque no reveló la identidad de los buques.
Por su parte, el JMIC reportó que un portacontenedores sufrió daños por el impacto de un proyectil de origen desconocido, lo que provocó un incendio en la sala de máquinas.
El movimiento de buques sigue en retroceso
Los registros de Kpler muestran que el domingo apenas 6 embarcaciones atravesaron el Estrecho de Ormuz, el menor volumen de las últimas cinco semanas.
Entre ellas figuraban el VLCC Humanity, cargado con dos millones de barriles de petróleo iraní, y el petrolero Capetan Andreas, que transportaba alrededor de 500.000 barriles de productos refinados desde Kuwait. En sentido contrario ingresaron tres buques vacíos para cargar crudo en los puertos del Golfo.
La mayoría de esas embarcaciones apagó sus transpondedores durante el cruce.
Otro dato que sigue de cerca el mercado es que durante el fin de semana no se observaron buques metaneros ingresando al corredor marítimo, una señal del impacto que la crisis comienza a tener también sobre el transporte de GNL.
En contraste, un petrolero operado por ADNOC logró abandonar el estrecho entre el 10 y el 12 de julio con destino al puerto de Dahej, en India, según los registros de Kpler.