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Estados Unidos amplió las sanciones contra Irán y apuntó contra los países que sigan comprando su petróleo

Washington incorporó 60 personas, empresas y buques a su lista de sancionados.

Estados Unidos amplió este lunes el alcance de las sanciones contra Irán en un nuevo intento por golpear las fuentes de financiamiento del régimen, aunque por ahora evitó avanzar con algunas de las medidas más severas que estaban bajo análisis.

La administración de Donald Trump advirtió que los países que continúen haciendo negocios con Teherán podrían quedar fuera del sistema financiero basado en el dólar. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, evitó identificar a las naciones que podrían ser alcanzadas y tampoco precisó cuándo comenzarían a aplicarse eventuales penalidades.

"Le estamos dando a todos la oportunidad de corregir un mal comportamiento. ¿Por qué querría hacer explotar el sistema financiero mundial?", afirmó Bessent durante una conferencia de prensa, según información de Reuters.

Además, el Departamento del Tesoro sumó a 60 personas, empresas y buques a su lista de sancionados. Sin embargo, la medida no alcanzó a las entidades financieras chinas que Estados Unidos acusa de facilitar el comercio de petróleo iraní.

El petróleo iraní, en el centro de la presión de Estados Unidos

La decisión de Washington se produce en medio de un conflicto que ya lleva casi seis meses y que tuvo un fuerte impacto sobre el transporte marítimo y el comercio de energía en Medio Oriente.

Estados Unidos busca cortar los mecanismos que permiten a Irán seguir vendiendo crudo y conseguir ingresos pese a las sanciones que pesan sobre su economía desde hace años.

Bessent aseguró que el Tesoro identificó las redes, intermediarios y canales financieros que utiliza Teherán para comercializar petróleo y esquivar las restricciones. Según explicó, Washington trabajará con sus aliados para avanzar contra cualquier fuente de "ingresos ilícitos" de Irán.

El nuevo paquete también apunta a 5 sectores que, de acuerdo al gobierno estadounidense, son utilizados por Teherán para sostener su economía: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.

Las nuevas medidas llegan después de que Estados Unidos bloqueara nuevamente los puertos iraníes a mediados de julio, una decisión que ya impactó sobre los envíos de petróleo hacia China.

China quedó afuera de la nueva lista de sanciones

La ausencia de bancos chinos entre los nuevos sancionados fue uno de los datos centrales del anuncio. China es el principal comprador del petróleo iraní y cualquier medida contra sus entidades financieras podría generar una escalada entre Washington y Beijing.

Según Reuters, especialistas indican que Estados Unidos busca evitar un conflicto adicional con China antes de las conversaciones previstas para el próximo mes entre Trump y Xi Jinping.

Consultado sobre la situación de los bancos chinos, Bessent dejó abierta la posibilidad de que puedan ser alcanzados por futuras medidas. "Queremos dejar claro hoy que nadie está fuera del alcance de las sanciones estadounidenses", afirmó.

Desde Beijing cuestionaron la estrategia de Washington. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino sostuvo que las sanciones y las medidas de presión no ayudan a resolver el conflicto y aseguró que el país hará lo necesario para proteger sus intereses.

El ministro de Economía iraní, Ali Madanizadeh, también aseguró que ni China ni Rusia aceptaron las nuevas medidas estadounidenses y anticipó que otros países podrían resistirse a las sanciones.

Irán amenazó con responder y volvió a poner el foco en Ormuz

Teherán había advertido antes del anuncio que respondería si Estados Unidos avanzaba con nuevas restricciones económicas. La respuesta llegó tanto desde el gobierno como desde la Guardia Revolucionaria. "Estamos completamente preparados para las sanciones de Estados Unidos", afirmó Madanizadeh.

"Naturalmente, los enemigos intentan lanzar un ataque terrorista económico contra nosotros, pero nosotros también tenemos nuestras herramientas y sabemos cómo jugar este juego. Nuestra defensa ya no es tan defensiva; los enemigos deben esperar un ataque", agregó el funcionario en declaraciones a la televisión estatal.

El brigadier general Hossein Mohebbi, portavoz de la Guardia Revolucionaria Islámica, también amenazó con atacar intereses estadounidenses y puntos estratégicos del comercio energético si la infraestructura iraní vuelve a ser amenazada.

La tensión se trasladó además al Estrecho de Ormuz, uno de los principales pasos para el transporte mundial de petróleo. Este lunes, Irán advirtió a los buques que no atraviesen el estrecho sin autorización, identificó a 45 embarcaciones que, según Teherán, violaron sus reglas y amenazó con represalias ante determinadas operaciones de transferencia de carga entre barcos.

El mercado sigue atento a la oferta de petróleo

El conflicto mantiene bajo presión al mercado energético internacional por el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro de crudo desde Medio Oriente.

Pese al anuncio de las nuevas sanciones, el precio del petróleo cayó más de US$2 por barril este lunes. Sin embargo, los operadores siguen atentos a la posibilidad de una nueva escalada que pueda afectar el tránsito de buques y la salida de petróleo desde la región.