En mayo, algunas fuentes dijeron a Reuters que las conversaciones sobre el GNL entre Alemania y Qatar estaban plagadas de diferencias sobre las condiciones, incluida la duración de cualquier contrato. Alemania está adquiriendo terminales de GNL como parte de sus esfuerzos por reducir su dependencia del gas ruso.
Habeck habló en Lubmin, en el norte de Alemania, donde el Gobierno espera que una unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU) alquilada por el Estado pueda estar operativa como muy pronto a finales de 2023.
"Debemos demostrar que, en tiempos como estos, podemos planificar, autorizar y construir más rápido de lo que suele ser habitual en Alemania", dijo Habeck sobre el impulso a la construcción, y añadió que los proyectos de GNL en Wilhelmshaven y Brunsbuettel eran ejemplos de ello.
"Existe una posibilidad realista de que los dos buques FSRU puedan alimentar la red de gas alemana a partir de finales de año", dijo.
La invasión de Rusia a Ucrania provocó un cierre del grifo de gas desde Moscú, complicando a la Europa occidental que debió salir a buscar alternativas y a construir infraestructura para regasificación. Esta demanda extraordinaria incrementó los precios del GNL a precios históricos.