Geopark tiene el 75% de participación del Lote 64 y Petroperú el resto. Ambas se asociaron en 2014 para explorar y explotar el lote en la cuenca del Marañón, en la selva norte de Perú, cuyo proyecto estimaba alcanzar una producción de 10.000 barriles promedio diario de petróleo en su primera etapa. El lote, con reservas probables y posibles de 160 millones de barriles de crudo, había retornado a manos del Estado en 2013 luego de que su anterior operador, la canadiense Talisman, se retiró ante el rechazo de comunidades de la zona.
El lote denominado “Proyecto Morona”, considerado como el de mayor potencial para aumentar la reducida producción de crudo de Perú, demandaría una inversión de 130 millones de dólares en su primera etapa, según la compañía. Perú produce actualmente unos 50.000 barriles de petróleo promedio al día.
"Esta noticia nos da un suspiro temporal y es un alivio, pero pensamos que el tema del lote 64 va a continuar con el Estado buscando socios. Para nosotros la lucha va a continuar, no termina con Geopark", dijo Shapiom Noningo, representante del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís, en contacto con Reuters.
Geopark -que también tiene operaciones en Colombia, Argentina, Brasil, Chile y Ecuador- registró en el primer trimestre de este año pérdidas contables no en efectivo de unos 31 millones de dólares en Perú.