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Gabriela Aguilar, al frente de la Cámara de Comercio Argentina-Texas: "El RIGI fue un elemento trascendental"

La titular de la ATCC habló con +e sobre la misión de la entidad, el vínculo con el ecosistema energético de Estados Unidos y el futuro de Vaca Muerta.

A diez años de su fundación, Gabriela Aguilar asumió a mediados de julio la presidencia de la Cámara de Comercio Argentina-Texas (ATCC, por sus siglas en inglés) para el período 2026-2027. La ex vicepresidenta para América Latina de Excelerate Energy quedó al frente de un Comité Ejecutivo con nodos en Buenos Aires, Houston, Austin, Dallas y la Patagonia, y en diálogo con +e repasó los ejes de su gestión: el lugar que ocupa la ATCC en el desarrollo de Vaca Muerta, los paralelismos con el Permian y su lectura sobre el futuro de la industria energética argentina.

Un puente para la industria

En un momento particular para el sector, Aguilar explicó que la Cámara tiene una característica diferencial frente a otras entidades: “El foco está puesto en ser un puente entre las distintas organizaciones, compañías e ir al negocio”, afirmó.

La dirigente señaló que la entidad trabaja en misiones comerciales entre Argentina y Estados Unidos y esquemas de vinculación empresaria para facilitar asociaciones, transferencia tecnológica y acceso a mercados internacionales.

Gabriela Aguilar ponderó la opción del GNL durante el 2021 para evitar mayores costos en la generación a través de combustibles líquidos.

Empresas con estándar internacional

Uno de los ejes que la ATCC busca profundizar es el acompañamiento a firmas proveedoras de Vaca Muerta que quieran expandirse hacia mercados mundiales. La Cámara trabaja en programas de internacionalización orientados a mejorar procesos, certificaciones y condiciones de acceso al crédito.

"Se trata de un programa de internacionalización para hacer una especie de level up de las organizaciones, de las pymes argentinas. Muchas ya trabajan en el país, pero necesitan ajustarse a normas y estándares internacionales que requiere la industria de hidrocarburos", respondió.

La ejecutiva agregó que el objetivo es preparar a las empresas para ofrecer servicios en Estados Unidos y, al mismo tiempo, facilitar su acceso a financiamiento y a contratos de mayor escala. "Para acceder al crédito o brindar servicios en el exterior tienen que adaptar determinadas variables y mecanismos. El sector exige estándares internacionales más altos", afirmó.

Lecciones cruzadas entre Vaca Muerta y Permian

Consultada sobre los paralelismos entre Vaca Muerta y la cuenca de Permian, en Texas, Aguilar advirtió que el desarrollo estadounidense tampoco fue instantáneo. "Permian no empezó siendo lo que es hoy. Cuando empezó, hace 30, 40 años, tenía las mismas restricciones que se tienen hoy en términos de infraestructura y de recursos y servicios asociados".

"Eso fue un proceso también. A partir de eso, ellos pudieron definir y hacer un plan de cuáles iban a ser las necesidades para asistir y complementar el desarrollo del recurso, como fue la infraestructura de caminos, la arena, la cuestión de las viviendas o de hospitales, y de un montón de cosas que se requieren", apuntó.

“Permian no empezó siendo lo que es hoy”: la mirada de Gabriela Aguilar sobre el futuro de Vaca Muerta. REUTERS/Angus Mordant/File Photo

En ese marco, la ejecutiva trazó una línea entre imitar y aprender: "Ahí hay un lugar donde poder mirarse y no copiar. Las condiciones de Estados Unidos son muy diferentes, incluso las condiciones de acceso a financiamiento no se pueden comparar. Pero sí la experiencia en sí de cómo es el proceso, de ir creciendo paulatinamente, y que ese crecimiento sea orgánico".

El ejemplo local ya existe, dice: el desfasaje entre producción de gas y capacidad de evacuación que Argentina fue resolviendo con obras como el Gasoducto Perito Moreno y su ampliación. "Son crecimientos orgánicos que permiten la ampliación del desarrollo de esos recursos", completó.

El RIGI y las condiciones para invertir

Durante la entrevista con este medio, la presidenta de la organización habló sobre las condiciones que necesita Argentina para atraer capitales hacia proyectos de largo plazo vinculados al petróleo, el gas y el GNL. En ese punto, destacó la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como una herramienta que, según su mirada, aportó previsibilidad para los inversores.

El RIGI fue un elemento trascendental en el sentido de dar un paraguas legal, regulatorio, de certeza o de certidumbre firmado y aprobado por el Congreso, con distintos colores políticos”, afirmó.

“Algunas decisiones que tomó Argentina hace muchos años, como cortar contratos o no honrar contratos internacionales, quedan en la memoria del inversor, más aún cuando existen variables económicas, cepos y otras condiciones que generan incertidumbre”, indicó.

GNL y seguridad energética, una oportunidad para Argentina

Por su trayectoria en el negocio del gas natural licuado, Aguilar se refirió al escenario que atraviesa el mercado del GNL y al lugar que puede ocupar Argentina con el desarrollo de sus proyectos. La ejecutiva vinculó la mayor demanda internacional con un nuevo escenario en materia de seguridad energética, marcado por conflictos geopolíticos y la necesidad de contar con proveedores más diversificados.

“La seguridad energética dejó de ser un problema solo de Europa, es un problema global”, consideró.

Asimismo, recordó que la invasión de Rusia a Ucrania expuso la dependencia que algunos países europeos tenían del suministro ruso y aceleró la búsqueda de alternativas de abastecimiento. A esa situación sumó las tensiones actuales en Medio Oriente, que volvieron a poner en discusión la importancia de contar con cadenas energéticas más flexibles y con una oferta distribuida entre distintos proveedores.

En ese sentido, sostuvo que el mercado internacional necesita una mayor diversificación para reducir el impacto de eventuales interrupciones. "Tenés que tener el proveedor atomizado, de alguna manera, cosa de que si llega a suceder algo con uno, tengas la alternativa del otro", dijo.

Gabriela Aguilar analizó el futuro del GNL argentino

A su vez, remarcó que el GNL funciona como una herramienta complementaria para cubrir picos de demanda o abastecer mercados que no cuentan con recursos propios suficientes. “El GNL no compite con el gas natural de producción propia. No hay nada más barato que tenerlo cerca de la demanda y transportado por gasoducto”, afirmó Aguilar.

Para Argentina, la titular de la Cámara consideró que el desarrollo de los proyectos de GNL abre la posibilidad de avanzar en la industrialización del recurso y modificar el rol del país en el mercado internacional. “Quiero cambiar el concepto de importación de GNL al del consumo, porque a partir del año que viene ya va a ser el GNL argentino, que se consume su propio GNL, y que, de alguna manera es, no solamente la industrialización, sino una forma de tener más valor por sobre ese recurso”, explicó.

La agenda hasta 2027 y la mirada hacia el futuro

De cara a lo que queda de su mandato, Aguilar resumió el objetivo de la entidad en una frase: "maximizar el ser el nexo entre el ecosistema de negocios de Argentina y Texas, un estado que es la octava economía global, y que es una enorme potencia tanto en hidrocarburos como en tecnología, industria aeroespacial y alimentos".

Hacia el futuro, la Cámara ya mira otros frentes: centros de datos, el real estate ligado a la planificación de zonas como Añelo, y una sinergia creciente entre el sector energético y el aeroespacial que, según indica, moviliza ingenieros de un sector al otro. En el plano institucional, la ATCC articula con las provincias de Neuquén, Río Negro, Salta y San Juan, y con la Cancillería argentina. "La Cámara tiene un rol más de puente, de acercar y amplificar. Tenemos mucho por hacer", manifestó.

Con una mirada de más largo plazo, la ejecutiva planteó el desafío que implicará acompañar el crecimiento esperado de Vaca Muerta y la expansión de los proyectos de petróleo y GNL. “Me permito soñar que de acá a 10 años vamos a tener casi 2 millones de barriles por día de exportación o más, y no solamente el proyecto de SESA, sino también el proyecto de Argentina LNG”, manifestó.

De acuerdo a la directiva de la entidad, ese escenario requerirá el desarrollo de capacidades para sostener la expansión industrial. “Añelo necesita construir apoyo, servicios y de recursos. Y cuando digo recursos no me refiero solo a infraestructura, sino también a recursos humanos”, afirmó.

Para cerrar, Aguilar señaló que la formación de profesionales será uno de los desafíos centrales y que la Cámara trabaja en acuerdos de cooperación entre universidades de Texas y centros educativos nacionales, incluido el Polo de Neuquén.

"Vamos a soñar que de acá a 10 años Añelo no va a ser lo que es hoy", concluyó.