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Freno a la motosierra: la medida de urgencia que tomó Economía con la luz y el gas

Se modificó la hoja de ruta tarifaria ante la escalada internacional de los costos energéticos. La medida amortigua el impacto en las boletas residenciales y busca evitar presiones extra sobre la inflación.

El encarecimiento global de los hidrocarburos forzó al Gobierno Nacional a recalcular su programa de ordenamiento tarifario. El Ministerio de Economía modificó la hoja de ruta del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) para contener el impacto sobre el bolsillo de los consumidores y contener los índices de inflación.

Las autoridades nacionales frenaron el recorte previsto para el noveno mes del año. La administración central oficializó las nuevas directrices que buscan equilibrar la macroeconomía sin desproteger a los usuarios residenciales.

La marcha atrás con el tope de consumo

El cronograma diseñado a comienzos de año estipulaba que el límite subsidiado caería a 150 kWh mensuales. El Ejecutivo nacional descartó esa reducción y fijó el nuevo tope de consumo bonificable en 200 kWh para la energía eléctrica.

Los cuadros publicados por el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) cristalizaron los aumentos de septiembre. Las tarifas eléctricas subirán un 1,75% promedio, mientras que las facturas de gas natural experimentarán un alza del 1,40%.

Ambos ajustes tarifarios cerraron por debajo de la inflación general. El INDEC reportó un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 2,1% durante el mes de julio, el último dato oficial.

Alcance territorial de los nuevos cuadros tarifarios

El cambio en las bonificaciones eléctricas abarca exclusivamente a los clientes de Edenor y Edesur. Las dos distribuidoras operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el único distrito donde el Poder Ejecutivo ejerce competencia directa sobre el servicio.

La situación regulatoria del gas natural presenta un panorama distinto. Las normativas gasíferas poseen alcance federal, por lo cual las modificaciones impactan de lleno en la demanda residencial de todo el territorio nacional.

Aumentos en las bonificaciones extraordinarias

La Casa Rosada aplicó mejoras en los porcentajes de descuento que reciben los hogares de menores ingresos. El Estado incrementó la bonificación extraordinaria de electricidad al 25%.

Este porcentaje se acopla a la bonificación base del 50%. De esta manera, el subsidio total para el servicio eléctrico alcanza un 75% sobre el precio de la energía.

El esquema para el sector gasífero copió esta misma lógica protectora. El descuento extraordinario trepó al 24,5%, y llevó la cobertura total gubernamental al 74,5% del costo del fluido en el mercado mayorista.

Las autoridades nacionales aseguraron que esta flexibilización protege a los sectores vulnerables sin resignar las metas fiscales de largo plazo. La normalización de los precios energéticos continúa en el radar oficial, pero ajusta su velocidad a la realidad del mercado externo.

Crecen los subsidios

En julio de 2026, el mercado eléctrico argentino registró un quiebre. La porción del costo de generación que los usuarios residenciales cubren con sus facturas se desplomó al 35%. Esta caída representa un retroceso de 11 puntos porcentuales frente a junio y marca el nivel de intervención estatal más alto del año. El Estado nacional asumió el 65% restante mediante subsidios directos.

El factor principal detrás de esta brecha tarifaria no surge de un congelamiento de precios, sino de un salto abrupto en los costos del sistema. El valor real de referencia de la energía trepó un 34% y alcanzó los $222.585/MWh, indica un reporte de la consultora RICSA ALyC. Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente encarecieron los combustibles a nivel global y golpearon de lleno a las centrales térmicas locales.