El desarrollo permite relevar variables de operación y ajustar la inyección desde una base de control, sin necesidad de que el personal se traslade hasta cada equipo para realizar las modificaciones. La propuesta apunta a instalaciones remotas, donde el acceso y la disponibilidad de energía pueden condicionar las tareas de seguimiento y mantenimiento.
Un sistema para controlar la dosificación en boca de pozo
Carlos Risueño, gerente comercial de Dosivac Latam, explicó que la empresa presentó un paquete tecnológico que permite a las operadoras controlar a distancia distintos procesos de la actividad mediante sus equipos. "Lo que estamos introduciendo es la comunicación para que la parte operativa en boca de pozo pueda tener el control absoluto de la dosificación que se está realizando, de acuerdo al proceso que se haya determinado en cada época del año", indicó.
El paquete de inyección integra distintos instrumentos para medir el nivel del tanque, la presión entre columnas y la dosificación que realiza el equipo. Esa información se envía a una mesa de control, desde donde es posible modificar los parámetros de inyección en función de los indicadores registrados. “Tiene un ida y vuelta en la comunicación, toda la parte relevada va a una mesa de control y que, de acuerdo a los indicadores que se va obteniendo, se puede ajustar la dosis desde la misma base”, señaló Risueño.
La dosificación de productos químicos forma parte de los procesos de producción de hidrocarburos y requiere un seguimiento adecuado para responder a las condiciones de cada operación. En ese marco, la posibilidad de controlar los equipos a distancia busca facilitar el ajuste de las variables y reducir la necesidad de intervenciones presenciales.
Energía solar para operar en zonas sin electrificación
Uno de los componentes del desarrollo es su alimentación mediante paneles solares. La alternativa responde a una condición habitual en áreas de expansión de Vaca Muerta, donde existen instalaciones que todavía no cuentan con conexión a la red eléctrica.
“Los requisitos que tiene hoy por hoy el desarrollo de Vaca Muerta es que, una vez que se perfora, no está electrificado muchas áreas de control ni de trabajo, entonces, se necesita tener un accionamiento de toda la parte de bombeo y toda la parte instrumental a través de paneles solares”, indicó el gerente comercial.
“Estos paneles nos permiten garantizar una autonomía de dosificación de un mínimo de 4 días, en la peor condición climática. Y eso es una gran solución que aporta nuestra empresa a todos los procesos productivos”, sostuvo.
La alimentación solar permite disponer de energía para el bombeo y la instrumentación en puntos alejados de las redes eléctricas. Para las operaciones de petróleo y gas, este tipo de soluciones busca mantener el funcionamiento de los equipos y facilitar el control de variables en locaciones de difícil acceso.
“Entendemos que la inyección de químicos es un punto crítico en el proceso de perforación y extracción del hidrocarburo”, agregó Risueño.
La apuesta por la formación técnica en Vaca Muerta
Además de la presentación tecnológica, la empresa busca avanzar en una iniciativa vinculada con la capacitación de nuevos operadores. La propuesta consiste en llevar uno de los equipos al Instituto de Formación Técnica de Vaca Muerta (IVM) para que los alumnos puedan familiarizarse con su funcionamiento y realizar ensayos.
“Entendemos que la formación de nuevos operarios, y que todo este concepto tiene que estar alineado, incluso, con la tecnología que a diario todos los jóvenes están utilizando, como para poder hacer toda una maestría en materia de conocimiento”, explicó Risueño.
La iniciativa apunta a vincular la capacitación con las herramientas que se utilizan en las operaciones de campo. De acuerdo con el ejecutivo, la intención es que los estudiantes puedan trabajar con el equipamiento durante su formación y conocer las tecnologías disponibles para las tareas de dosificación y monitoreo.
“La idea es poder llevar este equipo al instituto, y que todos los alumnos puedan hacer todo tipo de ensayos, como para familiarizarse con el equipamiento y con la tecnología, y que, a su vez, puedan el día de mañana saber que cuentan con un producto acorde a las necesidades del mercado”, señaló.
"Dosivac es una empresa que siempre fue identificada como una empresa formadora de operarios y de nuevos talentos", añadió Risueño.
Más de cuatro décadas en el sector industrial
Dosivac fue fundada en 1980 y se especializa en la fabricación de bombas dosificadoras y de vacío. Por su parte, Dosisur desarrolla soluciones para el control de procesos y la dosificación de productos químicos en la industria del petróleo y el gas.
Su oferta incluye equipos dosificadores, sistemas autónomos alimentados con energía solar, unidades de monitoreo remoto y sistemas de medición de corrosión. También comprende servicios de ingeniería aplicada, instalación, puesta en marcha y asistencia posventa.