Los nuevos equipos están diseñados para operaciones de alta intensidad en shale, con capacidad para perforaciones extendidas, mayor automatización y compatibilidad con tecnologías avanzadas de control de presión y monitoreo en tiempo real. El objetivo es sostener programas de desarrollo continuo en pads múltiples, con menor tiempo entre pozos y mayor previsibilidad en la ejecución.
Una mayor demanda de rigs
Desde DLS destacan que la expansión no es coyuntural. Según explicó Gerardo Molinaro, vicepresidente de Land Drilling de la compañía, el acuerdo permite cumplir el contrato con YPF, anticiparse a una mayor demanda de rigs de estas características y consolidar una estrategia de crecimiento que se inició hace dos años con la adquisición de ADA, una firma especializada en perforación con presión controlada.
Ese punto no es menor. La perforación con presión controlada (Managed Pressure Drilling, MPD) se volvió una herramienta cada vez más utilizada en Vaca Muerta, especialmente en áreas con ventanas operativas estrechas entre la presión de poro y la presión de fractura. A diferencia de la perforación convencional, el MPD permite controlar activamente la presión en el fondo del pozo mediante el uso de backpressure superficial y sistemas cerrados, lo que reduce eventos de pérdida de circulación, kicks y tiempos no productivos.
Los estándares de DLS
En términos operativos, la adopción de MPD habilita el uso de pesos de lodo más bajos, mejora la estabilidad del pozo y permite mantener una presión constante durante maniobras críticas como las conexiones. En un desarrollo industrializado como el que impulsa YPF, estos diferenciales técnicos se traducen en días de perforación ahorrados y menores costos por pozo.
El acuerdo entre DLS, Archer y Patterson-UTI también apunta a optimizar recursos y elevar estándares de seguridad, otro aspecto clave en un escenario de mayor intensidad operativa. Con más pozos por pad y cronogramas cada vez más ajustados, la confiabilidad de los equipos y la integración entre perforación direccional, control de presión y monitoreo se vuelve determinante.