ver más

El rol de Vaca Muerta frente a los shocks internacionales

Con precios internacionales altos, la producción de Vaca Muerta impulsa recaudación, exportaciones y un nuevo posicionamiento geopolítico.

La irrupción del shale volvió a alterar el reparto de poder en el mercado energético mundial. Ese cambio, que en Estados Unidos llegó de la mano del auge del Permian, también impulsó un proceso profundo en la Argentina, gracias al desarrollo de Vaca Muerta.

El salto en la producción petrolera de los últimos años permitió atravesar crisis internacionales con un nivel de resiliencia inédito. En este marco, el consultor energético Daniel Gerold sostuvo que el país ingresó en una etapa donde la seguridad energética ya no depende únicamente del precio del barril.

En diálogo con Ahora Play, Gerold remarcó que la disponibilidad de shale no figuraba en ninguna proyección hace apenas dos décadas, pero su desarrollo transformó las posibilidades económicas del país y lo reposicionó frente a shocks internacionales.

Vaca Muerta y el nuevo equilibrio energético

Para Gerold, la clave está en observar el paralelismo con el proceso norteamericano. El consultor recordó que Estados Unidos, durante gran parte del siglo XX, dependió estructuralmente de las importaciones de crudo. La revolución del shale cambió todo.

“La irrupción del shale, que en Argentina es de Vaca Muerta y en Estados Unidos es de múltiples cuencas, el principal es Permian, hizo que un país históricamente importador hoy sea exportador neto y que se haya convertido en el primer productor del mundo. La Argentina no tiene esa escala, pero crece de forma sostenida e importante”, aseveró.

Ese crecimiento local comenzó a ser tangible a partir de 2021 cuando la explotación de recursos no convencionales se volvió rentable incluso con valores moderados del barril. Desde entonces, la rentabilidad solo mejoró, lo que consolidó un salto productivo decisivo.

“Desde 2021 el shale argentino es económico a precios razonables, y con valores más altos es aún más competitivo. A diferencia de crisis pasadas, como la de 1973, hoy el país no está mal parado. En la guerra de Ucrania, pese al dolor global, la situación fue mucho menos grave”, consideró.

Loma Campana - YPF - Equipo.jpg

Con Loma Campana, YPF logró hacer realidad Vaca Muerta.

Del déficit al superávit energético en tiempo récord

La comparación con el pasado cercano deja al descubierto la magnitud del proceso. En 2022, la Argentina registró un déficit energético de entre 4000 y 5000 millones de dólares, principalmente por las importaciones de GNL, gasoil y otros combustibles. Para el Banco Central, aquello implicó un drenaje de reservas que complicó toda la macroeconomía.

Gerold recordó incluso un diálogo directo con el entonces presidente de la entidad, quien le consultó cómo enfrentar la necesidad crítica de destinar 2000 millones de dólares mensuales a la importación de gas en pleno invierno. Según el especialista, la respuesta era tan simple como dura: no había alternativas, porque no importar hubiese significado un colapso económico.

Pero la historia cambió rápidamente. La construcción del Gasoducto Perito Moreno (exNéstor Kirchner), sumada al aumento de la producción en Vaca Muerta, permitió reducir importaciones en un 80% y fortalecer la balanza comercial del sector.

“El año pasado el saldo energético fue positivo en 7000 u 8000 millones de dólares. Es un cambio extraordinario en solo tres años, explicado por la caída de las importaciones y el aumento de las exportaciones de petróleo, propano, butano y algo de gas”, destacó.

Un recurso estratégico, pero no inmune a los efectos globales

Aunque la Argentina esté mejor posicionada, Gerold advirtió que la economía local igual deberá enfrentar las consecuencias de un ciclo alcista en los precios de los combustibles y los alimentos. Los aumentos internacionales del maíz y el trigo, señaló, podrían trasladarse con fuerza a toda la cadena productiva.

También subrayó que este contexto exige comprender que los precios locales aún no reflejan la totalidad del shock externo. Por eso, aunque la disponibilidad de shale mitigue parte del impacto, el país sigue siendo sensible a la volatilidad global.

Asimismo, manifestó que el Gobierno hoy cuenta con más herramientas para amortiguar estos golpes: mayor recaudación por retenciones, impuesto a las ganancias, regalías provinciales y un margen de maniobra fiscal ampliado por el superávit energético.

Bajada del Palo Oeste Vista Vaca Muerta Petróleo Cuenca Neuquina Perforador (2).JPG

Bajada del Palo Oeste es uno de los tanques del shale oil.

Los efectos fiscales y la estrategia oficial

Gerold ponderó en que existe un beneficio concreto en recaudación, tanto para Nación como para las provincias productoras. Sin embargo, expresó dudas sobre el uso que el Gobierno hará de esos recursos.

“Hay un margen adicional y hay ahorros fiscales y de divisas que se están destinando a otros aspectos. Hay más recaudación por derechos de exportación, más impuesto a las ganancias y más regalías. Pero no estoy seguro de que el Gobierno utilice esto para compensar el shock”, subrayó.

Los nuevos ganadores del mercado energético

En lo que respecta al mapa global, Gerold reconoció que Estados Unidos atraviesa una situación privilegiada. Su consolidación como primer exportador mundial de GNL y su capacidad para abastecer a Europa le otorgan un peso estratégico enorme en el escenario internacional.

“Estados Unidos es uno de los grandes ganadores de esta situación. Su economía está sólida, produce volúmenes récord y exporta más gas natural licuado que Qatar. Además, tiene proyectos en expansión y abastece a toda Europa. El poder de Estados Unidos en materia energética es muy grande”, remarcó.

Rusia también aparece como un actor fortalecido, mientras que el sudeste asiático y Europa figuran entre los principales perdedores. Para América Latina, el impacto es dispar: algunos países exportadores como Brasil, Venezuela, Colombia y la propia Argentina emergen como beneficiarios relativos del shock global.