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Los desafíos que avecinan en los próximos años

La tecnología y la productividad serán claves en la economía que se viene. Un panorama de lo que se espera para el futuro cercano.

¿Qué podemos esperar en materia de globalización? ¿Qué va a pasar en relación al crecimiento económico en los próximos 10 o 20 años? ¿Cómo evolucionará la desigualdad del ingreso? Estas son apenas un puñado de las preguntas que planteó Lucas Pussetto, docente de la Maestría en Gestión en Gas y Petróleo de la Universidad Austral (UA), en el marco del webinar “¿Cuáles son los grandes desafíos para la industria en los próximos años?”.

“¿Hacia adónde va el mundo? Estamos en un momento internacional realmente singular porque probablemente nunca se hayan juntado tantos fenómenos críticos en otro momento de la historia o tantos frentes abiertos en materia de inflación, de cuestiones geopolíticas, de cambio climático, en materia demográfica, entre otras cuestiones”, dijo Pussetto al comenzar su disertación ante casi 200 asistentes.

En un intento por comenzar a encontrar algunas respuestas, el profesor de la UA se valió de estadísticas del FMI, del Banco Mundial, de publicaciones especializadas y hasta deslizó una broma: “Podemos estar seguros que no nos vamos a aburrir con todo lo que está pasando”.

El mundo transita un momento coyuntural delicado, no es un momento fácil a nivel mundial en términos de crecimiento económico. La ‘buena noticia’ es que si bien estamos anticipando un 2023 complicado y un 2024 un poco mejor, la mayor parte de la desaceleración que estamos proyectando va a tener lugar en economías desarrolladas”, comentó.

A pesar del complejo escenario, el especialista dijo que la recesión no está asegurada, “no terminamos de ver cuándo empieza porque la economía mundial está ofreciendo sorpresas todos los días. La economía no funciona como lo hacía hace unos años”.

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Nuevo escenario, nuevas preguntas

“Necesitamos preguntarnos cuáles son los debates estructurales, los debates del largo plazo. Un primer debate tiene que ver con preguntarnos qué queda en materia de crecimiento para las próximas décadas porque nada lo garantiza”, aseguró Pussetto al tiempo que alertó que “hay gobiernos que están mirando estos datos y están pensando políticas públicas a futuro, las cuales tienen implicancias en materia regulatoria, impositiva o de política económica en general”.

Ahora bien, en medio de tantas preguntas flotando en el aire, cuáles son las clave. “Si me preguntan cuáles son las dos grandes preguntas de cara a las próxima décadas, les digo que son: ¿qué va a pasar en materia de crecimiento económico en los próximos 10 o 20 años?, y, ¿qué va a pasar en materia de desigualdad del ingreso?”.

“Siempre hemos tenido alertas del cese del crecimiento económico pero, creo que va a seguir por ahora. Sobre todo, de la mano de la tecnología y de la productividad. Vamos a tener más crecimiento económico y eso es una buena noticia”, aseguró.

En este punto, señaló que “hoy el sector productor más importante de la economía es el sector de servicios y esto implica una reconfiguración total de cómo funcionan las economías. Esto está pasando en todos los países, aun en los más pobres”.

Entonces, ¿qué más tenemos que mirar? Según el profesor de la UA, “la tecnología intangible, está reconfigurando la forma en que funciona la economía y la gran promesa de esto es que garantice crecimiento a largo plazo”.

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Las preguntas del final

Hacia el final de la charla, surgió un nuevo disparador: ¿Qué podemos esperar en materia de globalización? Y Pussetto ensayó una respuesta: “Cuando uno habla de este tema se pregunta cómo se mide y se lo hace con la ausencia o baja de aranceles, la movilidad del capital y de las personas. La realidad es que la economía de la globalización se mide en términos de cuánto representa el comercio exterior en relación al producto interno”.

En este punto comentó que la crisis de 2008/2009 generó un quiebre de la economía y la del Covid-19 simplemente “acentuó algunas cuestiones, pero lo que hizo fue confirmar tendencias que se veían desde hace 12 o 13 años”.

Pussetto se detuvo en un tema clave a la hora de pensar en los negocios de cara al futuro: el aumento de la población, con el consecuente cambio en los hábitos de consumo, y el cambio climático.

“De cara al futuro tenemos que mirar si todos los cambios en la cuestión climática, demográfica, entre otras áreas, van a implicar más o menos intervención del Estado. Yo creo que tendremos mayor intervención, sobre todo, porque el gasto público tiende a ser inflexible a la baja y eso claramente tiene un impacto en el mundo de los negocios”.

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