Tal como lo adelantó +e, la compañía controlada por el Estado nacional espera hacer seis ventas en la ventana de menor consumo interno del país. Será hasta mayo del 2020, para lo cual se aseguró el alquiler de dos buques transportistas.
De este modo, podrá asegurarse que cuando uno de los buques haga el transporte, otro cargará la producción con el gas de Vaca Muerta que llega por un gasoducto hasta Bahía.
El proceso de licuefacción en la barcaza demanda unos 40 días.
Este es el primer paso que da la empresa en el contexto de un objetivo más ambicioso, que tiene que ver con exportaciones a una escala mayor.
Se trata de la construcción de una planta de licuefacción, que demandaría una inversión de unos u$s 5000 millones.
Es algo que en el actual contexto económico no resulta viable.
Mientras tanto, la empresa contrató con consultoras una ingeniería de proyecto para determinar cuál es la alternativa más viable para cuando esas condiciones estén dadas.
También le presentó al gobierno nacional un proyecto para fijar pautas fiscales, entre otras alternativas, que generarían condiciones sustentables para el negocio del GNL en el país, algo que sería una opción de magnitud para la enorme cantidad de shale gas que hay en Vaca Muerta, el segundo reservorio de este tipo de gas en el mundo.
La empresa, mientras tanto, sale con más gas hacia Chile y trata de esperar el contexto que le permita incentivar su ritmo de inversiones en la Cuenca Neuquina.