De acuerdo a información que obtuvo +e, la actividad sigue con guardias mínimas en los mismos términos en los que está toda la industria hidrocarburífera. Tras ser considera una actividad esencial, las dotaciones mínimas y con protocolos de seguridad ajustados a la pandemia del coronavirus son las encargadas de sostener las instalaciones a los fines de garantizar energía y combustible sin descuidar el mantenimiento de la infraestructura.
La crisis del coronavirus provocó un impacto en los niveles de consumo, yendo todos hacia la baja. Los combustibles están garantizados por el único motivo de que casi no hay ventas en las estaciones. Las actividades económicas están cerradas o restringidas para evitar aglomeraciones innecesarias durante el tiempo en el que se pueda achatar la curva de contagio y según las recomendaciones de las autoridades sanitarias al presidente Alberto Fernández.
La de Plaza Huincul es la mayor refinería de la Patagonia y abastece a buena parte de la región. Ahora los tanques están al límite e ingresa muy poca producción, sumado a que YPF recortó su actividad en Loma Campana. De esta forma, su yacimiento insignia en Vaca Muerta pasó de producir 50.00 barriles por día a menos de 25.000 y la tendencia se replica en otras compañías del sector.
LEÉ MÁS
Un freno en Vaca Muerta que profundiza más la crisis
Las estaciones de servicio venden menos del 15% de su stock