Según las proyecciones, Neuquén superaría en valor exportado a Córdoba en 2027, a Santa Fe en 2028 y a Buenos Aires entre 2031 y 2032. Detrás de ese avance están el aumento de la producción de petróleo no convencional, la ampliación de la infraestructura de transporte y la futura exportación de gas natural licuado (GNL).
Durante las últimas dos décadas, el 74% de las exportaciones argentinas se concentró en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, sostenidas por el campo, la agroindustria, la industria automotriz, los complejos aceiteros y las manufacturas. Los hidrocarburos no convencionales empezaron a alterar esa estructura y hoy compiten con las actividades tradicionales como motor de generación de divisas.
El salto neuquino
En 2025, Buenos Aires lideró con USD 31.684 millones, seguida por Santa Fe, con USD 16.190 millones, y Córdoba, con USD 10.913 millones. Neuquén aún quedaba detrás, pero mostraba una expansión fenomenal: entre 2021 y 2025 sus exportaciones se multiplicaron casi por siete. La distancia con Córdoba se redujo a unos USD 3.300 millones en los últimos doce meses que consideró el informe.
El avance también redefinió el mapa de la Patagonia. Chubut lideró durante años las exportaciones regionales, con apoyo en la producción petrolera convencional del Golfo San Jorge, el aluminio y la pesca. Ahora Neuquén ocupa el primer lugar de la región, seguida por Santa Cruz y Chubut. Las exportaciones patagónicas pasaron de cerca de USD 7.400 millones en 2021 a más de USD 13.000 millones en 2025, y la participación neuquina creció del 13% al 50%.
Infraestructura y metodología
El informe sostiene que la expansión no depende solo de expectativas, sino de proyectos concretos. Dos obras ya cuentan con financiamiento y contratos, y una tercera, de mayor escala, avanza hacia una decisión final de inversión. Entre los elementos centrales figuran las ampliaciones de la capacidad de evacuación de crudo mediante los sistemas de Oldelval y Otasa y el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), además de los proyectos de exportación de GNL de Southern Energy y Argentina LNG.
La metodología toma la serie de Origen Provincial de las Exportaciones (OPEX) del Indec, que atribuye las ventas a la provincia donde se produce el bien y no al punto de salida del país. Por eso el petróleo neuquino que se embarca por Punta Colorada, en Río Negro, se computa como exportación de Neuquén.
Belich proyecta la producción petrolera con datos calibrados según las previsiones de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH). La producción crecería 23% en 2027 y luego moderaría su ritmo hasta estabilizarse cerca de 1,5 millones de barriles diarios hacia 2035. A ese volumen se le descuenta el consumo de las refinerías locales y se le suman las ventas de GNL previstas. A Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba se les aplican tasas de crecimiento real similares a sus promedios de las últimas dos décadas: 1% anual, 1,2% y 2%, respectivamente.
El precio del barril define la disputa
La pelea por el primer lugar depende en gran medida del precio internacional del petróleo. El escenario base supone que el crudo Medanito cotizará a USD 85 por barril en 2026, bajará a USD 80 en 2027 y 2028 y seguirá descendiendo hasta USD 70 en 2035. También prevé una baja del precio del GNL, de USD 11 a USD 7,5 por millón de BTU entre 2028 y 2035, por una mayor oferta global liderada por Estados Unidos y Qatar.
Con esos supuestos, muy sujetos a la geopolítica y a los desarrollos internacionales, como la conflictividad en Medio Oriente y la transitabilidad del Estrecho de Ormuz, Neuquén alcanzaría el primer puesto en 2031, cuando entraría en operación Argentina LNG. Ese año sus exportaciones rondarían los USD 34.300 millones y superarían por un margen reducido a las de Buenos Aires. Hacia 2035, las ventas neuquinas llegarían a unos USD 37.000 millones, cerca de USD 2.000 millones por encima de las bonaerenses.
Si el barril descendiera a USD 60, el resultado sería menos concluyente: Neuquén llegaría al primer lugar recién en 2032, lo conservaría de forma acotada y volvería a quedar detrás de Buenos Aires desde 2034.
El podio
Buenos Aires mantendría una base exportadora más diversificada, con granos, aceites, carnes, autos y productos químicos, y sus ventas llegarían a unos USD 35.000 millones en 2035. Santa Fe, condicionada por una capacidad de molienda de soja cercana a su techo, alcanzaría alrededor de USD 18.200 millones. Córdoba, con su combinación de producción agropecuaria, automotriz y maquinaria agrícola, sumaría unos USD 13.300 millones.
El clima, los precios internacionales, el ritmo de las inversiones y la ejecución de las obras modificarían los resultados. Una sequía como la de 2023 afectaría con fuerza las ventas de la región pampeana y aceleraría el proceso, mientras que cambios geopolíticos o de precios suavizarían el ímpetu de las exportaciones de petróleo y gas. Aun así, la tendencia central es clara: Vaca Muerta traslada el eje exportador hacia la Patagonia y apunta a convertir a Neuquén en la principal provincia exportadora de la Argentina.