Empujar el carro todos juntos
El mensaje del gremio quedó condensado en una frase que Rucci, que todos los speakers expresan con matices: “Hay una gran posibilidad en entender que empujar el carro todos juntos lo va a hacer más fácil. Vaca Muerta es una realidad ya”. “Tomo palabras del gobernador: este es un desafío generacional. Vaca Muerta va a ser posible si nos escuchamos, hablamos, intercambiamos ideas y sacamos lo mejor”. La sintonía no es solo declaraciones, sino una alineación de las patas que integran la explotación hidrocarburífera.
La sinergia tuvo una primera escena la noche del domingo, en el cocktail organizado por la Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén (FECENE) en el Post Oak Hotel. El presidente de la federación, Mauricio Uribe, le cedió el micrófono a Rucci agradeció la invitación y planteó la lectura conjunta: “Confíen en la Argentina y en Neuquén porque estamos trabajando todos juntos. La industria, las pymes, el gobierno, los trabajadores. Estamos haciendo un esfuerzo compartido y eso convierte el sueño en una realidad”.
Lo importante es volver a casa
La expresión más operativa de esa coordinación es el plan de capacitación que Rucci el gremio describió en Houston. El sindicato montará un centro de formación propio con sede en Neuquén capital, certificaciones internacionales y alianzas con universidades. La iniciativa avanzará en paralelo y en complementariedad con el Instituto Vaca Muerta —el espacio de formación que la provincia y las operadoras inauguraron este año— e incluirá una “escuela móvil” para llevar inducción técnica, práctica y de seguridad a las localidades de Neuquén, Río Negro y La Pampa. “Es una industria de riesgo. Queremos que la gente vaya y vuelva a su casa: eso es lo más importante”, planteó Rucci.
La idea, en clave de bloque, es articular tres engranajes: las certificaciones que financian las operadoras, la infraestructura formativa del Instituto Vaca Muerta que sostiene la provincia, y la escuela móvil del gremio que cubre el territorio. “Hay demanda de trabajo y hay gente para capacitar. Eso lo tenemos que tomar en cuenta”, planteó el dirigente.
El correlato territorial: Rincón
La sinergia, dijo Rucci, también se traduce en pueblos. En Rincón de los Sauces —una localidad que vive del petróleo—, el ciclo de inversiones está abriendo “una nueva posibilidad”. “Me encuentro con compañeros jubilados que ven a sus hijos o nietos con la oportunidad de trabajar en su pueblo. Soy un soldado de la causa para Rincón. Donde me necesite, voy a estar”, planteó el dirigente.
La magnitud del crecimiento de la cuenca, advirtió Rucci, es difícil de dimensionar y obliga a una respuesta coordinada. “Cuesta dimensionar la magnitud de lo que va a ser esto. Va a ser algo gigantesco. Tenemos que trabajar para estar a la altura de las circunstancias y es importante que lo hagamos entre todos para que sea posible”.