“Estas más de 1000 etapas de fractura nos marcan un estándar, más allá de que el mes que viene quizás no lleguemos a este nivel. Teniendo en cuenta que estábamos en 700, que ya era un nivel alto, entonces ya nos están marcando un rumbo”, analizó Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage y un referente en la industria gracias a su monitoreo mensual de las etapas de fractura.
En diálogo con +e, Fucello indicó que los cortes de ruta en abril tuvieron algo que ver en este salto. “El paro de abril de la actividad dejó a todos los equipos en locación esperando para arrancar. No hubo tiempo muerto en movilizar, entre otras cuestiones de logística”, explicó.
“Por contrato, generalmente hay dos o tres días al mes que se paran todos los equipos para hacerles reparaciones. En este caso, al haber 21 días con equipos con mantenimiento e insumos acopiados, arrancó esta carrera y así se llegó a esta cantidad de etapas de fractura”, añadió.
El crecimiento que se venía dando en 2019, frenado por los efectos negativos en las inversiones de la macroeconomía y luego el parate total por la pandemia del COVID-19, fijaba un máximo de 700 etapas de fractura por mes. Las más de mil establecen un nuevo techo que abre las posibilidades para el segmento del fracking. De hecho, Tenaris, del Grupo Techint, adquirió en marzo los equipos de Baker Hughes y así sumó unidades de pressure pumping fleet, coiled tubing y otras herramientas relacionadas.
“Esta adquisición nos permitirá convertirnos en un actor relevante en el sector de servicios en los no convencionales, en particular para Vaca Muerta”, dijo Javier Martínez Álvarez, presidente de Tenaris para el Cono Sur, en un comunicado de Techint.
El fracking es importante en Vaca Muerta, pero también para toda la industria hidrocarburífera. Los convencionales utilizan hidrofractura en determinadas operaciones y según la geología a la que tengan que afrontar. En Chubut, por caso, entre cuatro empresas de servicios realizaron 1129 etapas de fractura. Ellas fueron Calfrac, San Antonio Internacional, Halliburton y la novel Latitud 45 -compraron los equipos que eran de Baker Hughes en la Cuenca del Golfo San Jorge-.
En Santa Cruz hubo 31 etapas de fractura para el convencional, en tanto que fueron cuatro para tight gas, como parte de los proyectos que tiene CGC en el sur de la provincia.
Los nuevos jugadores se vuelven cruciales ante la necesidad en el mediano y largo plazo de contar con más sets de fractura, en particular si la perforación también toma una senda de crecimiento.
Fracking - Set de Fractura 2.jpg
Lo que queda ver a partir de ahora es el volumen de pozos que se perforarán para mantener la eficiencia. Alrededor de 30 equipos de perforación están en la provincia de Neuquén, realizando pozos horizontales cada vez más largos. Sin embargo, la industria todavía está lejos de uno de sus mejores momentos, antes de las PASO del 2019, cuando había 50 perforadores.
La utilización de la capacidad instalada es otra clave para el fracking de Vaca Muerta. “Un 60% de utilización es excelente. Quiere decir que 16 de las 24 horas por día, un set de fractura estuvo bombeando. Lo que refleja la realidad no es cuántas etapas se hacen en un día, sino la utilización en su conjunto: cuántas horas totales bombeando y horas totales acumuladas de trabajo”, remarcó Fucello. “Los costos no solo se bajan con eficiencia, sino también con volumen”, subrayó.