Los trabajadores de campo preparan un inventario inicial de 50 pozos para habilitar la primera fase operativa de la planta en marzo próximo. El cronograma de la compañía contempla incorporar otros 20 pozos hacia el mes de junio de 2027, momento en el cual encenderán el segundo módulo de procesamiento de crudo.
Resistencia ante la caída del barril
El diseño técnico y financiero del proyecto contempla soportar los vaivenes bruscos del mercado global sin frenar la actividad en los yacimientos. Markous evaluó que las proyecciones de precios a largo plazo se ubican en torno a los 70 dólares, pero la industria hidrocarburífera asimila fluctuaciones repentinas. En este contexto desafiante, la nueva planta posee la eficiencia operativa necesaria para mantener la rentabilidad con un barril de petróleo cotizando por debajo de los 60 e incluso los 50 dólares.
El ejecutivo recordó que el escenario energético exige preparación estructural para choques externos. Por ello, cimentar las operaciones con un bajo costo operativo resulta fundamental para sostener el ritmo de inversión, aún cuando la cotización internacional del crudo cede terreno de forma abrupta.
El rol clave del Vaca Muerta Sur
El transporte define el techo del desarrollo en la Cuenca Neuquina. Para la etapa inicial del proyecto en Los Toldos, la operadora aseguró 35.000 barriles diarios de capacidad de evacuación en la red ampliada de Oldelval. Sin embargo, el salto productivo definitivo depende ineludiblemente de la nueva gran infraestructura hacia la costa rionegrina.
El segundo módulo de la planta de tratamiento requerirá la entrada en servicio del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS). Cuando esta megaobra ingrese en operaciones comerciales, Tecpetrol duplicará su volumen de entrega hasta alcanzar los 70.000 barriles diarios. Además, la ingeniería conceptual de la planta mantiene una proyección que permitiría escalar hasta los 140.000 barriles de procesamiento en el mediano plazo.
El gas y el impulso a las Pymes de Neuquén
El crecimiento exponencial de la producción arrastra positivamente a toda la cadena de valor local. Al igual que en su yacimiento insignia Fortín de Piedra, la firma petrolera aplica su programa ProPymes en el desarrollo de Los Toldos. Hoy movilizan a casi 800 empresas contratistas, con más de 200 firmas radicadas exclusivamente en Neuquén trabajando activamente en el terreno. La magnitud de la obra civil y el montaje electromecánico dinamizan a diario el ecosistema pyme patagónico.
En el plano gasífero, el CEO de la compañía proyectó un mercado regional con una demanda sostenida. El declino irreversible de los pozos en Bolivia, cuya producción total bajó a 25 millones de metros cúbicos diarios y quedará limitada a su propio consumo interno hacia 2030, consolida a la formación neuquina como el proveedor estrella del Cono Sur. Mientras Fortín de Piedra garantiza el volumen de gas seco para cubrir los picos térmicos de invierno, el gas asociado extraído de Los Toldos complementará la oferta general del sistema, apuntalando también las exportaciones firmes a través de la cordillera hacia los mercados del centro y norte de Chile.