"La mesa todavía no funciona, nosotros no sabemos los motivos. Y tampoco lo vamos a empujar, porque los principales interesados son las empresas. En esta mesa de diálogo la agenda incluía el precio del gas en boca de pozo, el precio en los surtidores y el tema de aplicar retenciones móviles", remarcó Guillermo Pereyra.
Esta mesa permanente de diálogo fue producto del último conflicto en Vaca Muerta, donde las contratistas enviaron casi 700 telegramas. Aquella crisis implicó la intervención del gobierno nacional, que logró reunir en distintas sesiones a los dirigentes del gremio de base y de jerárquicos con los representantes de las cámaras empresariales.
En aquella oportunidad, Pereyra y Manuel Arévalo tuvieron una reunión con los ministros Matías Kulfas de Desarrollo Productivo y Claudio Moroni de Trabajo para evitar medidas de fuerza en Vaca Muerta.
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