En paralelo, la etapa de completación mostró un músculo industrial afianzado. Las cuadrillas de fractura alcanzaron un promedio de 11,1 etapas por set por día en el segmento no convencional. Esto equivale a un volumen de 294 etapas mensuales por cada set operativo.
Las bombas rugieron sin descanso en la meseta patagónica. La operadora registró un nivel de 18,8 horas de bombeo diario. Sostener este ritmo exige aceitar la logística de arenas, agua y un sincronismo perfecto entre operadoras y empresas de servicios.
El hito del pozo slim: 4.770 metros de navegación
El tercer trimestre anotó una marca histórica para la ingeniería local. YPF logró perforar el pozo slim más largo registrado hasta la fecha en la cuenca. La herramienta de perforación navegó 4.770 metros de rama lateral en una sola carrera, sin necesidad de sacar y volver a bajar la sarta.
Este avance técnico reduce los días de intervención por pozo y achica fuertemente los costos asociados. Pero el verdadero triunfo no radicó en un caso aislado para la foto. La compañía replicó este mismo hito operativo en otros tres pozos en un lapso de apenas 10 días.
La tecnología que analiza datos en tiempo real para perforar pozos en Vaca Muerta.
Más actividad en pozos horizontales
La intensidad de la campaña de perforación de YPF impactó directo en los bloques no convencionales de petróleo donde posee el 100% de participación. Los pozos perforados aumentaron un 14% en la comparación intertrimestral. La operadora sumó 64 pozos, frente a los 56 que perforó en el segundo trimestre.
El segmento de completación mantuvo una dinámica robusta. Los equipos completaron 61 pozos durante el periodo analizado, asegurando la continuidad del flujo de hidrocarburos hacia las plantas de tratamiento.
El tramo final de la cadena de upstream también arrojó saldo positivo. La red de producción incorporó 58 pozos enganchados durante el trimestre. Este volumen de pozos nuevos asegura el piso de producción para los próximos meses y acerca a la compañía a sus metas anuales.
El desplome del lifting cost
La eficiencia en el campo impacta de lleno en el balance financiero y en la rentabilidad corporativa. El costo de extracción (lifting cost) subyacente en el núcleo no convencional se mantuvo en un nivel sumamente competitivo. El indicador cerró en apenas US$ 4,2 por barril equivalente de petróleo (boe), o US$ 5,0 si se incluyen los servicios de pozo específicos.
A nivel global, YPF celebró una doble victoria estratégica. La mayor escala productiva del shale neuquino y la desinversión efectiva en los yacimientos maduros convencionales traccionaron a la baja el costo de extracción promedio de toda la estructura de la compañía.
El lifting cost total de YPF bajó a US$ 7,8 por boe. Esta cifra representa una caída del 8% frente al trimestre anterior y una drástica contracción del 12% en la medición interanual. La empresa concentra su capital en el activo más rentable del país, y Vaca Muerta responde con mejoras en las eficiencias.