El motor inagotable del shale oil
Los yacimientos no convencionales marcan el ritmo del crecimiento macroeconómico. La producción de petróleo registró un salto interanual del 32,4% entre enero y junio. Las operadoras aceleraron la perforación en los pads de crudo y los resultados de esa eficiencia afloran con fuerza en la superficie de Vaca Muerta.
Las etapas de fractura, el termómetro más exacto del nivel de actividad petrolera, treparon un 20% en este mismo lapso temporal. La industria proyecta cerrar el año con un alza del 25% si logra mantener este ritmo operativo. Los datos tempranos de julio ratificaron esta inercia positiva con una mejora interanual del 12,1% en las punciones.
El gas natural topa con su propio techo
El escenario del gas natural exige una lectura diferente. La producción gasífera cayó un 4,5% en el semestre y expone los límites físicos de la infraestructura. El actual sistema de gasoductos troncales impone un techo de cristal al desarrollo masivo, limitando el potencial comercial de los pozos.
Las empresas productoras priorizan la ventana de líquidos. A pesar de la caída semestral general, los meses de mayo y junio mostraron un leve repunte del 1,2%. Este mínimo rebote obedece a las inyecciones forzadas por los compromisos del Plan Gas y la demanda estacional por las bajas temperaturas del invierno.
Un oasis laboral frente al desempleo nacional
El auge productivo de Vaca Muerta funciona como un escudo protector indispensable para el mercado de trabajo provincial. Neuquén lidera la creación de empleo privado asalariado en la Argentina. La provincia sumó un 4% de nuevos trabajadores formales entre mayo de 2025 y el mismo mes de 2026.
Las estadísticas nacionales exponen un panorama diametralmente opuesto. La recesión destruyó 135.400 empleos privados en todo el país, una caída neta del 2,2%. Neuquén integra el reducido grupo de tres distritos que lograron esquivar el ajuste laboral sistémico de los últimos doce meses.
Este fenomenal volumen de actividad corporativa también impacta de lleno en las arcas del Estado. La recaudación provincial saltó un 6,7% en términos reales durante el primer semestre. El efecto recaudatorio continuó en julio con una mejora real del 7,5%, traccionado por los impuestos atados a la facturación petrolera.
El consumo minorista en modo supervivencia
Los récords corporativos de la industria contrastan duramente con la realidad comercial en las calles del Alto Valle. Las ventas en supermercados neuquinos cayeron un 3,6% en términos reales durante la primera mitad del año. La crisis nacional golpea las finanzas hogareñas y restringe el consumo básico.
El primer trimestre acusó un desplome severo del 5%, mientras que el segundo trimestre recortó la contracción al 2,1%. El rubro de indumentaria sufrió el impacto más violento con una retracción del 16% interanual. En la vereda opuesta, los productos electrónicos anotaron la única cifra positiva con un alza marginal del 1,2%.
El termómetro automotor enciende alertas rojas
El mercado automotor refleja de forma directa esta contracción del ingreso disponible. El patentamiento de vehículos retrocedió un 6,5% a nivel provincial durante el semestre. Aunque el número resulta negativo, logró amortiguar el derrumbe del 9,2% que promedió el país.
El escenario local empeoró de forma drástica en el inicio de la segunda mitad del año. Julio registró un desplome interanual del 24,2% en las ventas de autos en Neuquén. Esta métrica de consumo durable ratifica que la riqueza del subsuelo tarda cada vez más en derramar sobre la superficie comercial.