Asimismo, anticipó: “Vamos a pedir el RIGI. Hicimos las presentaciones, falta que lo aprueben”.
El ejecutivo de Oldelval dijo que “Duplicar Norte es para evacuar el crudo del hub norte. También estamos viendo mucho crecimiento abajo en los lagos”.
“Estamos repotenciando cuatro estaciones de bombeo. La Cuenca va a tener la capacidad de evacuación de un millón y medio de barriles”, puntualizó
Una megaobra en el horizonte
Por otro lado, TGS anunció en Nueva York una inversión de 3.000 millones de dólares para ejecutar el Proyecto NGL’s, una megaobra clave que resulta vital para eliminar el techo que actualmente amenaza el crecimiento de Vaca Muerta. La iniciativa busca resolver uno de los principales cuellos de botella de la cuenca neuquina: la evacuación y monetización del gas asociado al petróleo, cuyo volumen crece de manera acelerada. El proyecto incluye la ampliación de la planta de Tratayén, la construcción de un poliducto de 577 kilómetros y 20 pulgadas hasta Bahía Blanca, y la edificación de plantas de fraccionamiento, almacenamiento y despacho en el puerto atlántico.
Con una capacidad final de procesamiento de 43 millones de metros cúbicos diarios de gas, se proyecta producir 2,7 millones de toneladas anuales de propano, butano y gasolina natural, destinadas íntegramente a la exportación, lo que generará ventas externas por 1.200 millones de dólares al año a partir de 2030 y cerca de 19.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos.
La obra responde a dos necesidades críticas de la cuenca: por un lado, el alto contenido de líquidos del gas de Vaca Muerta que satura la capacidad actual de acondicionamiento; y por el otro, el fuerte incremento del gas asociado a la producción de petróleo, que ya representa más del 30% del gas total producido en la formación. Según datos recientes, mientras el gas seco puro se estancó, el gas asociado creció un 41,7% en 2025, alcanzando los 23,2 MMm3/d.
Esta tendencia se acelera porque las operadoras están concentrando sus inversiones en las ventanas petroleras (Black Oil, Volatile Oil y Wet Gas), dejando de lado las zonas de gas seco. Sin una nueva planta de procesamiento de esta magnitud —la primera de su tipo en 25 años—, resultará imposible alcanzar la meta de 1,5 millones de barriles diarios de petróleo para 2031, ya que no habrá dónde colocar el gas asociado que surge de los pozos de crudo.
TGS ya cuenta con cartas de intención firmadas por las principales productoras de la cuenca, entre ellas YPF, Chevron, Shell, Tecpetrol, Pampa y Vista, y dispone de 45 días para convertirlas en contratos vinculantes de largo plazo que permitan avanzar en el financiamiento. El proyecto también contempla la posibilidad de abrir el capital a través de un Joint Venture. Las obras comenzarían en el primer semestre de este año y estarían finalizadas en la primera mitad de 2030, consolidando el perfil exportador de Neuquén y garantizando el crecimiento sostenido de la producción petrolera de Vaca Muerta sin restricciones de infraestructura.
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