"Nosotros vamos a resistir a cualquier tipo de despido, hay que sacar el petróleo, hay que sacar el gas y no va a haber paz social con los compañeros en la calle", agregó. Señaló que "la solución es dar marcha atrás con los despidos, con las suspensiones y hagamos un pacto interno social, donde puedan seguir desarrollando tareas porque hay trabajo".
Esta serie de asambleas informativas son previas a la que tendrá lugar el jueves 23 en la ciudad de Neuquén, donde el propio Pereyra manifestó que llegarán alrededor de 20 mil trabajadores de toda la provincia. La conciliación voluntaria a la que arribaron las partes luego de la crisis de los telegramas y las suspensiones tiene como fecha límite el 28 del presente mes.
"No hemos recibido respuesta frente a este grave problema de despido. Hemos esperado hasta el viernes. Nos decían que más tarde nos llamaban, pero no pasó nada. Si el 28 no legamos con un acuerdo se activan todos los despidos. Esta situación es gravísima", enfatizó. Y añadió que les informarán a los trabajadores acerca del estancamiento que por estas horas preocupa al sector petrolero de la región, tras casi 700 telegramas -originalmente era 600 pero se detectaron más con el correr del tiempo- y unas 1200 suspensiones.
El líder de los petroleros privados instó a las empresas a que "terminen con la presión a los trabajadores para que lleguen a un acuerdo" de retiros voluntarios. "No tenemos problema si un compañero lo quiere hacer, pero el tema es cuando es presionado para firmar. Tienen que terminar con la presión y esta agonía", añadió.
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