La renovación de la boya forma parte de un plan de mejoras de ANCAP para garantizar la recepción de buques petroleros de gran porte. El ciclo de mantenimiento de esta infraestructura se ejecuta cada 10 a 12 años.
El sistema de amarre de punto único (SPM) permite recibir embarcaciones de hasta 150.000 toneladas de desplazamiento. Desde ese punto, el crudo recorre el oleoducto que alimenta la refinería La Teja, el único complejo refinador de Uruguay.
La refinería La Teja, en Montevideo, único destino del crudo que llega por el nuevo sistema.
Uruguay, un mercado sin producción propia
Uruguay no produce petróleo. Su sistema energético depende por completo de las importaciones. La refinería La Teja, operada por ANCAP en las afueras de Montevideo, procesa el crudo que abastece gran parte del consumo nacional de combustibles. En ese esquema, la previsibilidad del suministro pesa tanto como el precio.
El crudo Medanito de Vaca Muerta cumple ambas condiciones: su calidad liviana resulta compatible con la configuración de La Teja, y la proximidad geográfica reduce los tiempos de tránsito y los costos logísticos frente a los proveedores de ultramar. Las cifras acompañan la tendencia: Uruguay importa 62.800 toneladas de crudo argentino en 2023, cifra que escala a 224.000 toneladas en 2024 y llega a 240.000 toneladas durante 2025. En apenas tres años, el flujo se cuadruplica.
Uruguay garantiza la continuidad operativa de su sistema de importación.
Un corredor que crece con escala
Mientras el SFL Tigris descarga en la Terminal del Este, otro buque aguarda su turno frente a las costas uruguayas: el Brugge, un Suezmax de bandera belga que también carga en Puerto Rosales.
Entre ambas naves, la ventana de junio suma cerca de 200.000 toneladas, equivalentes a alrededor de 1,5 millones de barriles de crudo Medanito en pocos días.
Del lado argentino, el nodo de salida es la terminal Rosa Negra, de Otamerica. Inaugurada en junio del año pasado con una inversión de 600 millones de dólares, el muelle offshore acumula más de 100 operaciones desde su puesta en marcha y despacha entre 20 y 25 buques por mes. La empresa gestiona el 70% del crudo producido en el país desde sus instalaciones en Coronel Rosales.
En apenas tres años, el flujo de exportaciones e Vaca Muerta a uruguay se cuadruplicó.
Dos extremos que maduran al mismo tiempo
La renovación de la monoboya de ANCAP y la inauguración del nuevo muelle de Otamerica ocurren en el mismo período, y no se trata de una coincidencia menor: ambas inversiones apuntan en la misma dirección. Uruguay garantiza la continuidad operativa de su sistema de importación; Argentina consolida un mercado regional estable, con cobros más ágiles que los destinos de ultramar.
Vaca Muerta presiona sobre la infraestructura de transporte y exportación. El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ya supera el 65% de avance y suma otra salida exportadora desde la costa rionegrina. En ese contexto, Uruguay emerge como el socio energético más predecible del Cono Sur: lo que el SFL Tigris descarga frente a José Ignacio no es solo petróleo, sino la confirmación de que un corredor logístico binacional opera hoy con la regularidad de una ruta establecida.
FUENTE: GlobalPorts, con datos de medios de prensa uruguayos, ANCAP y el consorcio Puerto Rosales,