"Schlumberger no tiene ni un set de fractura. De los que estaban trabajando, no tiene ninguno. En el caso de San Antonio debe tener aproximadamente 400 compañeros en situación de suspensión. Y también la empresa DLS. Se ha llegado el acuerdo para que los compañeros no queden sin trabajo. Nosotros lo que queremos es que los compañeros sigan teniendo trabajo", indicó el gremialista en declaraciones radiales.
Las fracturas, la clave para poner en explotación a los hidrocarburos no convencionales, se han reducido a algo más de 300 acumuladas en septiembre, una fuerte caída en relación a las 700 que se venían haciendo por mes de la manos de los desarrollos masivos de shale oil en Vaca Muerta. El dato de Pereyra sobre Schlumberger confirma una situación de reducción de las inversiones por parte de las empresas, que argumentan la regulación de precios del DNU 566 que se aplicó precipitadamente tras las PASO.
Al respecto de H&P, el dirigente sindical criticó que despidió personal por falta de actividad pero se trata de una de las empresas que cobra a las operadoras por los trabajadores "stand by", en el marco de un acuerdo con el sindicato. La organización gremial frenó las actividades en esa empresa como protesta. "Por un lado, les cobra a las operadoras y por otro lado, despide a la gente. Entonces, no lo podemos entender", cuestionó.
La clausula de revisión que le otorgó un incremento en los sueldos de 4,2% por la inflación debería tener una edición más en diciembre, para ajustar ese porcentaje y en un clima más claro con la transición de gobierno ya realizada. El sindicato petrolero quiere que en esa mesa también se discuta la reincorporación de trabajadores a la industria.