El shale de Permian sigue creciendo y desafía a Vaca Muerta
Rystad Energy detectó una suba gradual de la perforación en Estados Unidos impulsada por operadores privados. Cuál es el escenario para la cuenca neuquina.
La actividad del shale en Estados Unidos continúa en el radar de Vaca Muerta. Un análisis de Rystad Energy advirtió que la perforación en la cuenca del Permian creció durante el segundo trimestre y que la producción de petróleo estadounidense podría mantenerse estable o incluso aumentar en los próximos años, un escenario que agrega presión competitiva sobre el desarrollo en la cuenca neuquina.
La advertencia llegó de la mano de Ernesto Díaz, vicepresidente para América Latina de la consultora internacional, quien planteó que el shale norteamericano mantiene una capacidad de expansión mayor a la esperada y continúa marcando el ritmo del mercado global.
"La principal amenaza para Vaca Muerta no es la falta de recursos. El desafío es competir por capital en un mercado donde el Permian todavía marca el ritmo", sostuvo Díaz en una publicación en LinkedIn.
"El último salto en la cantidad de equipos de perforación en EU no refleja una aceleración repentina. Buena parte fue una reclasificación estadística. Pero detrás del ruido sí hay una tendencia real: la actividad de perforación subió gradualmente durante el segundo trimestre, impulsada principalmente por operadores privados", expresó.
El shale de Estados Unidos no se frena
Según el análisis de Rystad, con un nivel de actividad de entre 450 y 550 rigs, la producción de shale oil de Estados Unidos podría mantenerse estable o incluso crecer desde 10,7 millones hasta 12 millones de barriles diarios hacia 2029.
Ese escenario tiene una consecuencia directa sobre el precio internacional del crudo. Una mayor oferta estadounidense reduce el margen de suba del petróleo y limita las expectativas de precios altos sostenidos.
La firma estima que haría falta un WTI sostenido de apenas 40 a 50 dólares por barril para que salgan del mercado volúmenes relevantes de producción. "En otras palabras: Permian puede seguir creciendo aun con precios moderados", explicó Díaz.
Qué significa para Vaca Muerta
El mensaje para la formación neuquina es que la competitividad dejó de depender de coyunturas de precio y pasó a ser un factor estructural. En ese contexto, contar con recursos abundantes ya no alcanza.
"Para Vaca Muerta la competitividad pasa a ser estructural, no coyuntural. No alcanza con tener precios altos. Hay que reducir costos, acortar tiempos de perforación, mejorar productividad y asegurar infraestructura exportadora", señaló Díaz.
Además, agregó que la comparación no debe hacerse con otros proyectos locales sino con el shale estadounidense, que continúa ganando eficiencia operativa.
Infraestructura y costos, las claves de la competencia
La advertencia llega en un momento en el que Vaca Muerta avanza con proyectos estratégicos de exportación de petróleo y gas, entre ellos el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y las iniciativas de GNL en Río Negro.
Para Rystad, la capacidad de atraer inversiones dependerá cada vez más de indicadores concretos: costo por pozo, tiempo de perforación, productividad por etapa de fractura y velocidad de ejecución de obras.
"La oportunidad sigue siendo enorme, pero el benchmark no es local. Cada dólar de costo y cada día de ejecución deben compararse contra un shale estadounidense que continúa ganando eficiencia y capacidad de respuesta", sostuvo Díaz.
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