En rigor, Shell Argentina reanudó sus actividades en el Pad 22 del bloque Bajada de Añelo, tras determinar que estaban garantizadas las condiciones para un regreso seguro y sustentable al trabajo.
El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) reportó un movimiento en la magnitud de 3.8 a cuatro kilómetros de profundidad el sábado último, además del lunes 1 hasta al jueves 4 de junio ocurrieron temblores tanto del lado argentino como del chileno. Ese fue el motivo que llevó a Shell a tomar la decisión de frenar buena parte de las actividades en Bajada de Añelo y así se lo informó a las autoridades provinciales.
Después de un abril sin etapas de fractura realizadas por la pandemia del nuevo coronavirus, en mayo hubo apenas 28. De ellas, 27 las pidió Pan American Energy en Coirón Amargo Sureste y una fue solicitada por Shell Argentina que empezaba a completar un pozo horizontal en la zona de Añelo. Además, se espera de Chevron vuelva a trabajar en El Trapial con un perforador y con fracturas en el lento pero sostenido regreso de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta.
Si bien estos movimientos de la tierra coincidieron con la vuelta de la actividad petrolera, lo cierto es que Inpress y Conicet están trabajando junto con el gobierno provincial para instalar una red de sismógrafos y así tener todos los estudios realizados y aclarar el origen de estos temblores, atendiendo que la de Neuquén es una zona sísmica.
La petrolera Shell opera otras áreas con objetivo en la formación Vaca Muerta como Sierras Blancas, Cruz de Lorena, Coiron Amargo Sur Oeste. En enero anunció una de las operaciones comerciales más importantes en Vaca Muerta tras un acuerdo con Equinor e YPF aumentó su participación en Bandurria Sur.
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