Este problema, extendido a todas las petroleras que aumentan su producción gasífera, se resolvió con la inversión de u$s 50 millones en un yacimiento abandonado que se reconvirtió en centro de almacenamiento.
“En CGC buscamos promover una cultura innovadora, dando siempre lugar a nuevos proyectos como Sur Río Chico, que generen valor a través de la creatividad y el impacto social positivo”, manifestó Hugo Eurnekian, CEO de CGC.
Las maniobras de trabajo en el pozo SRC-10 fueron seguidas en vivo vía Zoom por las autoridades de la empresa y del gobierno de Santa Cruz. El plan de la compañía es la perforación de otros tres pozos para seguir con el aprovechamiento del Proyecto de Almacenamiento Subterráneo de Gas Natural-Sur Río Chico, ubicadas a 20 kilómetros de la ciudad de Río Gallegos.
A la fecha se inyectaron al reservorio 24 millones de metros cúbicos a un caudal máximo de 320 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d). Para el desarrollo final, se estima un caudal de inyección de gas de un millón de m3/d y de extracción de dos millones de m3/d.
“Nos llena de entusiasmo y energía ver cómo proyectos van avanzando a paso firme, beneficiando en este caso no solo a Santa Cruz, sino a toda la Argentina, pudiendo almacenar gas en primavera/verano para poder inyectarlo en invierno, permitiendo producir al máximo durante todo el año sin depender de los consumos estacionales”, explicó Matías Kalmus, presidente del Instituto de la Energía de Santa Cruz (IESC).
Este proyecto, que aún se encuentra en etapa piloto, comenzará con las pruebas de extracción de gas necesarias para extender su desarrollo a una mayor escala que, se estima, podrá almacenar 180 MMm3 de gas.
Este “storage” en Santa Cruz usó un yacimiento sin reservas remanentes para guardar a 1500 metros de profundidad, en la formación Springhill, el gas producido.