"El temor es que la AFIP pudiera embargarle las cuentas San Antonio, algo que llevaría a una catástrofe y pondría en riesgo a los 3.218 que tiene esta empresa en todo el país", le dijo a +e Guillermo Pereyra, secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, luego del encuentro con Marcó del Pont. El dirigente indicó que después de pasar por varias manos, los actuales propietarios ya la empezaron a administrar con una situación delicada.
"Esto es un parche", advirtió Pereyra. "Hay todavía deudas con los bancos muy fuertes. Es así que planteamos la necesidad de reunirnos con todas las productoras para buscar una solución a esta empresa de servicios", indicó. La próxima semana habrá una reunión con funcionarios y en paralelo esta con referentes de las dos cámaras empresariales de la industria hidrocarburífera.
San Antonio tiene una deuda de más de 2.800 millones de pesos con la AFIP, por lo que su situación financiera quedó entrampada entre sus gastos corrientes o el pago de deudas. Es así que le ofreció un pago de los sueldos en dos tandas a todos sus trabajadores -que completó entre el viernes y el lunes último- que tiene la perforadora en todo el país. Esto despertó el alerta en los sindicatos petroleros.
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La compañía controlada por Lone Star, un fondo de riesgo, arrastra una deuda desde agosto de 2019 cuando el gobierno de Mauricio Macri congeló el precio de los combustibles a través de un techo al precio interno del barril de petróleo. Esa situación generó dudas en las empresas inversoras y el número de equipos de perforación cayó bruscamente.
Desde que empezó la reactivación en Vaca Muerta después de los momentos más crudos de la pandemia, lo cierto es que la cantidad de equipos de perforación en Neuquén se mantiene en 30. Antes de aquella decisión de Macri en 2019, en la provincia se había superado las 50 torres perforadoras.
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De 86 servicios de torre que tenía en actividad antes de la pandemia, San Antonio pasó a 16 y los servicios on call bajaron a cero. Ante esa situación, se vio obligada a reestructurar su deuda de exactamente $ 2.835.091.853 y solicitar un plan de pagos de hasta 84 cuotas.
San Antonio es una empresa clave en la industria, tanto en yacimientos convencionales como en Vaca Muerta. La firma presta servicios de equipos de torre, de perforación, workover y pulling. También brinda servicios que los pozos necesitan durante su etapa de terminación y mantenimiento, tales como cementación, estimulación y fracturas, entre otros.
En este contexto, el petrolero neuquino Guillermo Pereyra anticipó que la próxima semana se realizará un encuentro con los ministros Martín Guzmán (Economía), Claudio Moroni (Trabajo) y el secretario de Energía, Darío Martínez para buscar una salida a la crítica situación de la empresa de servicios petroleros y que tiene fuerte incidencia en la contratación de pymes proveedoras en donde desarrolla su actividad.