El proyecto adapta el RIGI al sector del hidrógeno, ampliando el plazo de adhesión a 5 años y extendiendo a 3 años el período para cumplir con la inversión mínima, lo que otorga mayor flexibilidad a los inversores. Además, garantiza estabilidad tributaria por 30 años, protegiendo a los proyectos de nuevos impuestos o cambios normativos que incrementen su carga fiscal.
“Nuestra región cuenta con vastas extensiones de tierra, condiciones climáticas óptimas y recursos solares y eólicos excepcionales. Este proyecto ofrece previsibilidad, seguridad jurídica y los incentivos necesarios para atraer inversiones que generen empleo local y desarrollo regional”, aseguró la diputada libertaria.
La flexibilidad propuesta, como la ampliación de plazos, responde a la necesidad de proyectos a gran escala que requieran tiempo y recursos significativos para despegar.
Hidrogeno azul genérica.jpg
El hidrógeno analizará su presente y futuro en la Patagonia.
Impacto monumental
La industria del hidrógeno verde no solo generará empleo directo e indirecto, sino que también posicionará a Argentina en el mercado global de energías limpias, un sector en crecimiento exponencial. Según los impulsores, la región patagónica podría convertirse en un referente internacional, compitiendo con potencias como Australia o Europa. Además, el proyecto alinea los intereses regionales con las metas nacionales de transición energética.
Sin embargo, el éxito dependerá de la ejecución. La atracción de inversores requerirá estabilidad política y claridad en las regulaciones, desafíos históricos para Argentina. Villaverde destacó el potencial estratégico de la región, pero los analistas sugieren que se necesitarán alianzas estratégicas y financiamiento internacional para materializar esta visión.
Hidrógeno: una oportunidad única
La Patagonia posee las condiciones naturales para convertirse en un polo estratégico de producción de hidrógeno verde. “Debemos ser inteligentes para aprovechar este tiempo y construir una hoja de ruta sólida. El Proyecto Gaucho en Santa Cruz es un primer paso hacia esa dirección”, afirmó el especialista Ezequiel Cufré.
El especialista también destacó la experiencia de Chile como modelo a seguir. “Chile ha logrado posicionarse como un referente en hidrógeno verde, priorizando una matriz energética barata y competitiva”, señaló. Para Cufré, el desafío argentino radica en resolver las limitaciones logísticas que separan los centros de producción de los grandes mercados de consumo, y en diseñar una estrategia de exportación que maximice el valor agregado regional.
Con vastos recursos naturales, capacidad productiva y el impulso de nuevos proyectos, la Patagonia se prepara para jugar un rol central en el mapa energético del futuro. Pero el éxito dependerá de la capacidad de anticiparse a los cambios de escenario y de construir una infraestructura que permita escalar rápidamente su oferta al mercado global.