Neuquén se consolidó como el líder indiscutible de la producción petrolera. Sin embargo, su potencial no solo se mide en recursos, sino en la capacidad de incorporar tecnología para optimizar el fracking, reducir costos y aumentar la eficiencia. Las grandes empresas de servicios son las protagonistas de esta transformación digital.
Crecer de la mano de la innovación
El shale neuquino es testigo de la innovación tecnología y ya se piensa en un nuevo modelo para las etapas de fractura de la Cuenca Neuquina. Pese a que se toman diferentes caminos, el objetivo es el mismo: mejorar la productividad de la mano de la eficiencia.
SLB lidera la aplicación de inteligencia artificial y simulaciones avanzadas para mejorar el diseño de fracturas. Con plataformas de monitoreo en tiempo real, la compañía ajusta operaciones con precisión y logra anticipar problemas que podrían afectar la producción. Este cambio reduce riesgos y garantiza mayor aprovechamiento de cada pozo.
La digitalización también permite procesar enormes volúmenes de datos en segundos. Algoritmos específicos determinan presiones, volúmenes de arena y fluidos óptimos en cada etapa. Con estos ajustes, se consiguen fracturas más eficientes, menores costos y una competitividad que posiciona a Vaca Muerta frente a otras cuencas no convencionales en el mundo.
Halliburton impulsa un modelo de fracking de próxima generación. Sus sistemas integran sensores avanzados y software de modelado que alimenta algoritmos predictivos. El objetivo es lograr mayor productividad, reducir tiempos y garantizar seguridad en todo el proceso. Cada innovación aplicada apunta a mejorar la planificación y ejecución de los pozos.
Con equipos capaces de registrar información en detalle, Halliburton anticipa el comportamiento de los reservorios. Los datos recabados permiten tomar decisiones rápidas y certeras, evitando fallas y detenciones imprevistas. De esta forma, la empresa contribuye a que los proyectos se desarrollen con mayor continuidad y eficiencia operativa.
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Tenaris se convierte en el tercer proveedor de servicios de fractura en Vaca Muerta.
Nuevos equipos y procesos industriales
Calfrac Well Services también juega un papel relevante en la modernización del fracking. La empresa sumó equipos de última generación que permiten fracturas más rápidas, potentes y precisas. Además, aplica sensores y sistemas digitales para analizar el rendimiento de cada operación. La información obtenida se convierte en una base para perfeccionar continuamente los procesos.
Junto con la eficiencia técnica, Calfrac busca reducir el impacto ambiental de sus operaciones. La compañía incorpora soluciones que disminuyen emisiones, promueven el uso eficiente de energía en equipos y optimizan el aprovechamiento de recursos locales. Estas medidas refuerzan su perfil de socio estratégico para el desarrollo de largo plazo en el shale neuquino.
Tenaris aporta innovación desde la industria del acero, un insumo crítico en la perforación y fractura. Sus tubos de alta resistencia están diseñados para soportar la intensidad del fracking no convencional. Además, la empresa avanza en procesos digitalizados que integran la cadena de suministro con las necesidades específicas de los proyectos en la cuenca neuquina.
El desarrollo de aceros más sofisticados y el abastecimiento rápido de productos fortalecen la productividad de las operadoras. Con un centro industrial en Argentina, la compañía del Grupo Techint asegura capacidad de respuesta en plazos cortos y soluciones adaptadas a las exigencias de cada pozo. La innovación industrial se convierte así en un aliado para la eficiencia general.
Potenciar la cuenca
El despliegue tecnológico no ocurre de manera aislada. Los avances de SLB, Halliburton, Calfrac y Tenaris se integran a una red de operadoras y pymes que conforman la cadena de valor de Vaca Muerta. Este ecosistema dinámico incorpora innovación, genera empleo y multiplica el impacto en la economía regional y nacional.
Los resultados ya son visibles. En los últimos años, Vaca Muerta registró récords en producción de petróleo y gas, impulsados en gran parte por las mejoras en fracking. Cada pozo alcanza mayor productividad mientras los costos operativos se reducen, un escenario que fortalece la competitividad de Argentina en el mercado energético global.
La digitalización se instaló como un pilar central del crecimiento de la cuenca. El monitoreo remoto, la toma de decisiones basada en datos y la automatización de procesos se consolidan como herramientas que garantizan continuidad y eficiencia. Este cambio cultural en la operación marca el paso hacia un fracking 4.0.
La proyección de Vaca Muerta muestra que la innovación seguirá siendo determinante. Las empresas continúan adaptando soluciones globales a las condiciones locales, sumando equipos, herramientas digitales y procesos industriales que sostienen la expansión productiva.
Las compañías dejaron en claro que el fracking en Vaca Muerta ya no es solo extracción. Es la combinación de conocimiento, tecnología y capacidad de adaptación. Cada actor de la cadena aporta a una evolución que redefine la manera de producir energía en Argentina.