Neuquén está metida de lleno en la discusión por las concesiones de seis hidroeléctricas en los ríos Neuquén y Limay, que vencen entre 2023 y 2029. Las centrales son Planicie Banderita, El Chocón y Arroyito (administrada por la italiana Enel); las presas Portezuelo Grande, Loma de la Lata y El Chañar (Orazul Energy), la planta hidroeléctrica Alicurá (AES) y el complejo hidroeléctrico Piedra del Águila (Sociedad Energía Sadesa Central Puerto) y Pichi Picún Leufú (Pampa Enegía).
Mariano Mansilla.JPG
Mariano Mansilla, diputado provincial.
En la sesión de la Comisión de Medio Ambiente estuvo Elías Sapag, representante por Neuquén de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC), quien expuso sobre la situación de las presas y los caudales de los ríos atento la cercanía del vencimiento de las concesiones. El funcionario fue quien manifestó a +e: "Sería conveniente que las provincias alguna vez tomen la decisión de ver qué van a licitar”.
Un informe de profesionales de la industria hidroeléctrica revela que la nueva etapa de las represas necesitará de presupuestos para obras imprescindibles dado que en muchos casos son centrales que van llegando al final de su vida útil. El programa deberá contemplar el reemplazo de equipamiento a lo largo de esta segunda concesión, definir algunos trabajos obligatorios y otros a verificar.