No obstante, en el sindicato que conduce Guillermo Pereyra insisten ante las cámaras empresarias en que los trabajadores hicieron un enorme esfuerzo con las reducciones salariales, las nuevas condiciones que se incorporaron abruptamente como la modalidad “on call” y el pase a no remunerativo de muchos ítems salariales remunerativos.
Con el impulso del Plan Gas.Ar y las perspectivas que abren el nuevo marco para las inversiones petroleras -que se terminará de definir en 2021- las exportaciones, la organización sindical considera que están dadas las condiciones para que las empresas hagan un esfuerzo económico con sus trabajadores.
La modalidad de servicios “on call” fue denunciada puesto que está por fuera de los encuadres gremiales vigentes. Es una modalidad de empleo eventual, sin aportes patronales y que, a consideración del gremio que administra Pereyra, solo apuntala la precarización de muchos operarios. Esto ya se remarcaba en su momento con los contratos a término, entre otros sistemas que desde la crisis macroeconómica del 2019 se hicieron más evidentes.
No todas han sido malas noticias para el sindicato petrolero de base. Por caso, este año el gremio termina con distintas obras de salud, incluso esta semana firmó el contrato de obra para una nueva clínica en la ciudad de Neuquén.
Y ahora, poco a poco van volviendo petroleros a los yacimientos. Se estima que de los más de 20 mil afiliados, apenas 5000 están en stand by y bajo el esquema del 223 bis, el régimen dentro de la Ley de Trabajo para aquellos trabajadores suspendidos por fuerza mayor.