“Desde el punto de vista físico, no veo demasiadas diferencias respecto al año pasado. Tenemos la misma capacidad de transporte, igual o más producción de gas en Neuquén y una cantidad similar de barcos de GNL para regasificar. El gas va a estar. Lo que cambió es cómo se gestiona esa comercialización y cómo los privados se hacen de ese gas”, afirmó Tettamanti.
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Un cambio de paradigma
La funcionaria explicó que la estrategia oficial apunta a consolidar un modelo donde las señales económicas determinen las decisiones de inversión y consumo. Según indicó, el Estado debe limitarse a garantizar el cumplimiento de las normas, mientras que las empresas deben asumir la responsabilidad de planificar sus necesidades energéticas.
En ese sentido, defendió la decisión del Gobierno de eliminar mecanismos que, en los últimos años, garantizaron el abastecimiento mediante intervenciones estatales y subsidios que permitían cubrir faltantes con gas importado o regasificado.
“La eficiencia se logra cuando los precios reflejan los costos y, en base a esas señales de precios, es el sector privado el que toma decisiones sobre cuánto producir, cuánto invertir y cuánto consumir”, señaló la secretaria de Energía ante empresarios y ejecutivos del sector.
Tettamanti consideró que algunos actores aún esperan una intervención estatal similar a la de años anteriores. A su juicio, esa expectativa ya no se corresponde con las reglas vigentes y obliga a las compañías a modificar su forma de operar dentro del mercado.
“La gestión privada es posible y además es lo mejor. El Estado tiene que garantizar el cumplimiento de las normas y el sector privado, conociendo esas normas, tiene que jugar. Las reglas ya están claras y las empresas tienen que salir a actuar en función de ellas”, agregó.
Sistema Cordillerano Patagónico Gasoducto Gas Camuzzi (1)
La secretaria de Energía afirmó que las empresas deberán planificar sus compras y asumir los riesgos de abastecimiento.
El rol del GNL y el fin de los subsidios implícitos
Otro de los ejes de su exposición estuvo vinculado al uso del GNL durante los meses de mayor demanda. La funcionaria sostuvo que la importación y regasificación del combustible tiene costos concretos que deben ser asumidos por quienes lo utilizan y no por el conjunto de la sociedad mediante subsidios generalizados.
Según explicó, cuando el Estado absorbe esos costos se distorsionan las señales económicas que deberían orientar las decisiones empresariales respecto de cuánto gas contratar y bajo qué condiciones hacerlo.
“La importación y regasificación del GNL alguien la paga. Cuando el Estado subsidia no está claro quién lo hace y no se dan las señales adecuadas. El sector privado tiene que ver esas señales y tomar la mejor decisión de acuerdo con su situación particular”, afirmó.
La secretaria también rechazó la idea de que los mayores costos energéticos sean el principal problema que enfrentan determinados sectores productivos. En ese sentido, destacó la competitividad de la energía producida en Argentina y relativizó el impacto local de las tensiones internacionales sobre los precios.
“No es la energía la culpable de algún problema que tiene el sector privado. La energía en este país es muy competitiva. Hay que atacar las causas de los problemas económicos y no las consecuencias”, sostuvo.
Advertencia sobre cortes para industrias
Uno de los mensajes más contundentes del encuentro estuvo dirigido a las industrias que no aseguren contratos firmes de abastecimiento para atravesar los períodos de máxima demanda invernal.
Tettamanti explicó que las distribuidoras y transportistas cuentan ahora con un marco regulatorio definido y deberán hacer cumplir las restricciones cuando resulte necesario para garantizar el suministro de la demanda prioritaria, integrada principalmente por hogares y servicios esenciales.
“Las licencias de transporte y distribución tienen derechos y obligaciones. Ahora tienen los recursos y las tarifas para cumplirlas. También tienen la obligación de hacer cumplir el corte de las industrias cuando se emite una orden de restricción”, aseguró.
La funcionaria recordó que los contratos de GNC siempre fueron interrumpibles y señaló que tanto estaciones de servicio como industrias cuentan con herramientas para planificar alternativas que reduzcan el riesgo de interrupciones en los próximos inviernos.
“Si las estaciones de GNC o las industrias no quieren interrupciones, tienen que empezar a gestionar con transportistas y distribuidoras para tener más capacidad firme en los inviernos que vienen. Lo importante es que todos conocen las reglas y pueden planificar”, indicó.
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La advertencia de María Tettamanti a las industrias: “Tienen que salir a contratar gas”
Los precios y el futuro del mercado del gas
Consultada sobre la evolución futura de los precios del gas, Tettamanti evitó hacer proyecciones y reiteró que la formación de valores deberá quedar en manos de la competencia entre productores y compradores.
La secretaria recordó además que el Plan Gas finalizará en 2028 y que la administración nacional no tiene previsto extenderlo, por lo que las empresas deberán adaptarse progresivamente a un esquema de contratación plenamente comercial.
“Lo que nosotros tenemos que hacer para garantizar que el gas abastezca el mercado local es que los locales lo contraten. El que se duerma quizás consiga los peores precios. Los privados tienen que salir y contractualizar”, afirmó.
También destacó que las distribuidoras cuentan ahora con mayor previsibilidad regulatoria para diseñar estrategias comerciales de largo plazo y ampliar oportunidades de negocio más allá del abastecimiento residencial tradicional.
“Las distribuidoras ya tienen las reglas claras. Pueden planificar a futuro y empezar a pensar no solamente cómo abastecer la demanda prioritaria, sino también cómo desarrollar nuevos negocios con la industria”, aseveró Tettamanti.