El canciller alemán, Olaf Scholz, suspendió hoy la certificación del gasoducto Nord Stream 2, después de que Rusia reconociera formalmente dos regiones separatistas en el este de Ucrania.
"Debemos reevaluar la situación, en particular con respecto a Nord Stream 2", dijo Scholz en una conferencia de prensa con su homólogo irlandés, y agregó que el Ministerio de Economía analizaría nuevamente el proceso de certificación dadas las acciones de Rusia.
Esa decisión de Alemania impacta de lleno en los precios del gas en Europa y en el GNL a nivel global.
"Bienvenidos al nuevo mundo donde los europeos muy pronto van a pagar 2.000 euros por 1.000 metros cúbicos de gas natural", ironizó vía Twitter el vicepresidente del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Dmitry Medvedev, tras el anuncio de Scholz.
El año pasado, Argentina importó GNL a un promedio de 8,4 dólares el millón de BTU. Para este año, antes de que escalara el conflicto en Europa, se estimaba que iba a tener que pagar al menos unos 20 dólares del MBTU, lo que significaría un incremento adicional de unos 1.500 millones de dólares para abastecer a las terminales de Escobar y Bahía Blanca, si se mantienen los niveles de importación de 2021.
Sin embargo, Bolivia ya anunció que destinará menos producción al mercado argentino, con lo cual reemplazar ese gas con GNL le significaría al país una erogación de unos 1.300 millones de dólares, como mínimo, según estimaciones de consultoras privadas.
El escenario hace complejo el cumplimiento del acuerdo del gobierno con el FMI, que incluye reducción de subsidios a las tarifas energética.