En particular, Vaca Muerta tuvo una reactivación en aquellos pozos que quedaron pendientes para conectar en la prepandemia y eso permitió que escalen las etapas de fractura y que la provincia de Neuquén tenga un récord de producción de 178 mil barriles por día. Para Marcelo Rucci, secretario administrativo del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, hay que prestar atención al gas.
"Con el petróleo hay oleoductos para evacuar la producción, por lo que no habría un cuello de botella. En el gas, y más después del lanzamiento del Plan Gas y los objetivos para aumentar la producción, nos está haciendo falta un gasoducto. Entiendo que en la Secretaría de Energía y el gobierno nacional tienen planificado esa obra", apuntó Rucci, funcionario del sindicato que comanda Guillermo Pereyra.
En relación al 223 Bis, Rucci remarca: "Nosotros cumplimos con nuestra parte, esperamos que las empresas hagan lo propio porque es un acuerdo que se discutió, se le puso un plazo y se firmó". Luego de un año con trabajadores con sueldos reducidos, el último dato da cuenta de 1.200 petroleros que están en una suerte de limbo a la espera de que los convoquen a trabajar.
Las negociaciones con las entidades empresarias como la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE) se mantienen -siempre hay diálogos por fuera del ámbito del Ministerio de Trabajo de la Nación- y se espera llegar con un resultado para la semana que viene en torno a las paritarias del 2020 y del 2021.