"No queremos alcanzar la paritaria 2021 sin mirar para atrás porque nos están debiendo plata", cuestionó Pereyra. Es que el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa obtuvo un 16,2%, monto pendiente de la paritaria del 2019, y pagos no remunerativos como parte del acuerdo con las petroleras. No obstante, la discusión de fondo es la recuperación del poder adquisitivo de los petroleros.
La puja entre los gremios y las empresas tendrá ese eje central. Uno de los sectores industriales mejor pagos del país sufrió la peor crisis de su historia con la pandemia del COVID-19, con más de 20 mil trabajadores suspendidos y con reducción de sueldos (quedan 1.300) en un cronograma que a lo largo de marzo tiene que ir terminando. Para el gremio de Pereyra, los petroleros cumplieron con su parte y el 2021 involucra el reconocimiento de parte de las empresas.
Las compañías querrían pasar directamente a la mesa paritaria del 2021, olvidando ya el 2020. Algunos gremios del sector en el resto del país están evaluando aceptar esa propuesta pero solicitar un incremento importante que también contemple el sacrificio del año de la pandemia. Pero la organización liderada por Pereyra mantiene su postura en estos diálogos con las empresas.
“Pedimos disculpas por los malos momentos, pero no había otro camino, ahora vamos a empezar a ver los resultados”, manifestó Pereyra. “Estábamos en cero, pero hoy en nuestro ámbito tenemos más de 50 equipos trabajando”, señaló. En la jornada de este miércoles habrá novedades por las conversaciones con la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE).