La pregunta recae a qué velocidad esa inversión se convierte en producción, divisas y exportaciones sostenidas. Ahí aparecen los cuellos de botella de siempre: caños para evacuar el crudo, financiamiento y plazos de ejecución en planes que se estiran por dos décadas.
Narambuena sigue creciendo y consolida el avance de la ventana norte de Vaca Muerta.
YPF, la apuesta más fuerte del hub norte
La mayor porción la pone YPF. Horacio Marín anunció tres proyectos para el norte que, en cifras brutas y con todos los socios, suman unos 44.000 millones de dólares a lo largo de 26 años. Solo La Escalonada y Narambuena explican unos 35.000 millones de dólares y 1.750 pozos proyectados.
El primero en llegar al RIGI fue Bajo del Toro, que YPF comparte con Vista Energy (65% y 35%). Prevé 8.729 millones de dólares, 440 pozos, unos 80.000 barriles diarios de meseta entre 2033 y 2040 y cerca de 2.900 puestos de trabajo directos. Los otros dos pedidos deberían entrar este mes.
El pedido proyecta exportaciones por unos 25.000 millones de dólares entre 2027 y 2055. En el conjunto del hub norte, YPF tiene una participación cercana al 40%, junto a socios como Vista, Shell, Pluspetrol y GyP, que comparten el riesgo de cada bloque.
A los inversores, Marín les dijo que en el norte todavía hay menos equipos que en el sur, pero que la calidad de los pozos es muy buena. Espera una rentabilidad apenas inferior a la del núcleo de Vaca Muerta, no más de un 10% por debajo.
Pluspetrol, Tecpetrol y Vista también aceleran
El otro gran jugador es Pluspetrol, que junto con la neuquina GyP ya tiene aprobado el RIGI de Bajo del Choique-La Invernada: 12.240 millones de dólares, 620 pozos horizontales y cuatro plantas de tratamiento, a unos 40 kilómetros de Rincón. El 92% de lo que salga de ahí tiene como destino la exportación.
El bloque ya produce 46.600 barriles diarios y tiene seis de los diez pozos más productivos del país. La meta es superar los 100.000 barriles diarios entre fines de 2028 y principios de 2029, con tres equipos de perforación dedicados y un ritmo de 41 pozos por año.
Tecpetrol ya tiene aprobado Los Toldos II Este: 6.432 millones de dólares y 380 pozos, su mayor inversión hasta ahora, con la meta de producir 70.000 barriles diarios en 2027. Vista Energy, además de socia de YPF, prepara su propio RIGI para Águila Mora, con unos 4.250 millones de dólares y 250 pozos.
Cinco proyectos en el hub norte de Vaca Muerta suman 62.000 millones de dólares en compromisos de inversiones.
Los caños que destraban el norte de Vaca Muerta
Durante años, el problema fue sacar el crudo. Ernesto Díaz, vicepresidente para Latinoamérica de Rystad Energy, explicó que el hub norte tiene una productividad similar al core de Vaca Muerta o incluso mayor, pero se quedó atrás por falta de infraestructura, que recién ahora se está construyendo.
La obra que cambia el juego es Duplicar Norte, de Oldelval, junto con el oleoducto Vaca Muerta Norte: solo el primero suma 207 kilómetros de cañería y 380 millones de dólares para transportar, de a poco, 220.000 barriles diarios hacia diciembre. Esos caños conectan la producción con los sistemas de exportación.
Mientras tanto, la zona mueve entre 5.000 y 7.000 millones de dólares por año en perforación, plantas de tratamiento y logística. Pluspetrol, por ejemplo, suma a su proyecto un oleoducto de 45 kilómetros, gasoductos y acueductos para manejar el agua de producción.
En diálogo con +e, Díaz también ponía en la cuenta el precio internacional: con un barril a 100 dólares, áreas que antes parecían marginales se vuelven rentables y atraen a nuevos jugadores, como Central Puerto. Las petroleras estadounidenses miran de cerca, aunque entrarían asociadas con operadoras locales.
Rincón de los Sauces puede ser el nuevo polo logístico de Vaca Muerta.
Rincón de los Sauces, el Añelo del norte
Todo esto cae sobre Rincón de los Sauces, que se perfila como el Añelo del norte: la base de servicios y logística de una zona que hoy queda lejos de los talleres, los depósitos y los centros de servicios. Para Díaz, armar ese entramado es clave para bajar costos operativos.
El especialista cree que lo que en Añelo tardó entre diez y quince años, en Rincón puede darse en tres a cinco. La experiencia acumulada y la tecnología disponible acortan los tiempos. Los primeros motores ya están en marcha: Bajo del Choique, El Trapial y Los Toldos II Este.
La transformación ya se siente. El hub norte empuja un cambio industrial y demográfico acelerado en Rincón, una ciudad que creció al ritmo del petróleo convencional y que ahora tiene que prepararse para otra escala de vivienda, servicios y rutas.
Díaz lo ordena en etapas. “Primero viene la infraestructura y el desarrollo de los bloques”, señaló. Después llegan los servicios y la logística del hub norte, que acompañan ese crecimiento en un proceso gradual que, según el especialista, ya está en marcha.