En la lista de los grandes perdedores figuran tanto países exportadores como importadores. Qatar, por ejemplo, redujo intermensualmente sus exportaciones de GNL en un 96%. El país sede del último mundial de fútbol explica el 14% de la oferta de derivados de crudo y es el máximo jugador en el segmento de gas licuado.
Se calcula que el 19% del comercio global de GNL transita por Ormuz, con Asia como principal destino, lo que obligó a los principales compradores a recurrir a Estados Unidos, uno de los grandes ganadores del conflicto que presentó incrementos de exportaciones de GNL del 8% y del 23% en refinados.
tag:reuters.com,2023:newsml_KBN2UT06V
Foto de archivo ilustrativa de un tanquero de LNG en Futtsu, Japón. REUTERS/Issei Kato
Otros países asiáticos ni siquiera llegaron a reemplazar las ventas de Qatar con la oferta de Washington y tuvieron que reducir su demanda o apelar a otras fuentes energéticas como el carbón.
Por el lado del crudo, de ese famoso 25% de volumen global que pasa por el Estrecho, el 36% corresponde a Arabia Saudita, el 22% a Irak, el 13% a Emiratos Árabes Unidos, el 11% a Irán y el 9% a Kuwait.
De ese flujo, el 32% se destina a China, el 15% a India y el 44% al resto de Asia, con Japón y Corea del Sur representando el mayor peso. En total, Asia concentra entre el 85% y el 90% del petróleo transportado por el estrecho, generando presiones inflacionarias, mayores costos de importación y desequilibrios en las balanzas comerciales de estos países.
El beneficio para Rusia
Otro claro ganador fue Rusia, que incrementó fuertemente el despacho de hidrocarburos hacia China, India y Turquía y disparó sus exportaciones de GNL a Europa al 65% del total, evidenciando que las sanciones continúan mostrando vías de evasión y limitada efectividad sobre flujos físicos.
“La fuerte reducción de las exportaciones de hidrocarburos por parte de Medio Oriente constituye uno de los mayores shocks de oferta de la historia energética reciente. El conflicto se traduce en una desaceleración económica, mayor incertidumbre y aumento de las tensiones geopolíticas, a la vez que se proyecta una aceleración de la inflación a nivel mundial”, explicaron desde E&E.