"Creo que puede funcionar bien", agregó, sin dar detalles de cómo se vendería la participación del Estado en la empresa.
Bolsonaro comenzó a principios de este año a defender públicamente la idea de una privatización de Petrobras, después de que el aumento de los precios de los combustibles avivado por la guerra en Ucrania se convirtiera en un tema candente en un año electoral.
Los aumentos de los precios de los combustibles llevaron al Gobierno a reemplazar tres veces al director general de la empresa.
El principal oponente de Bolsonaro en las elecciones de octubre es el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha declarado categóricamente que Petrobras no será privatizada si él gana.