Este incremento de la producción destinado a acompañar la estacionalidad resuelve un problema de la demanda argentina, que en verano reduce su consumo de gas natural y las productoras recortan el suministro. Ahora el objetivo es reducir importaciones de gas -en particular de GNL- y combustibles alternativos para evitar la pérdida de dólares de las reservas nacionales.
El posicionamiento de Pampa Energía tiene un correlato en las inversiones, que alcanzarán u$s 250 millones durante los cuatro años del Plan Gas.Ar. El plan corporativo es focalizar en la generación de energía y la producción de gas, complementándose con los u$s 350 millones para la ampliación de la Central Termoeléctrica Genelba en junio de este año y los u$s 200 millones para el cierre del Ciclo Combinado de la Central Termoeléctrica Ensenada Barragán.
Pampa Energía está presente en 13 áreas de producción, cinco áreas de exploración de gas y petróleo en las cuencas de hidrocarburos más importantes del país (Neuquina, San Jorge y Noroeste), además de tener operaciones en Vaca Muerta. Cuenta con una producción aproximada de 5.000 barriles por día de petróleo y de 7,3 millones de m3 de gas por día (en participación) aproximadamente.