En el lado neuquino de la cuenca, siguiendo la información oficial, los proyectos no convencionales se cuentan en 40 concesiones de explotación y 15 áreas con permisos de exploración, mayormente de shale pero también algo de tight. De hecho, la concesión 40 se otorgó esta semana y se trató de Aguada Cánepa.
En la actualidad, apenas el 6% de la superficie de Vaca Muerta se encuentra en explotación continua, dejando un amplio margen para su desarrollo.
“Es necesario eliminar las incertidumbres para permitir la llegada de inversiones nacionales como internacionales y los beneficios que tienen tanto para Neuquén, la región y el país en materia de abastecimiento de energía”, dijo el ministro de Energía y Recursos Naturales de Neuquén, Alejandro Monteiro, en una conferencia para el Instituto de las Américas.
La curva de aprendizaje es uno de los conceptos que más se utilizan al hablar de Vaca Muerta. Sin embargo, ¿en qué consistió en estos últimos años? La migración de pozos verticales a horizontales en YPF permitió que pudiera producirse con más eficiencia y con una reducción de costos importante.
Al principio, los pozos pueden tener la más alta tecnología, arena de alta calidad y mucho volumen de agua para concretar las etapas de fractura de manera exitosa. Con el tiempo, esas variables se “amortizan” y permiten al operador ir bajando los costos sin productos “premium” y sostener la producción en los pozos shale.
Los últimos datos de NCS Multistage dan cuenta de que desde 2010 se realizaron en Vaca Muerta nada menos que 17 mil etapas de fractura. El mes más crítico fue abril de este año, cuando la pandemia del COVID-19 atacó a la demanda de petróleo y combustibles en todo el mundo.
Sin embargo, las más de 500 etapas completadas en noviembre pasado reencauzan a la formación rocosa como la gran apuesta de la Argentina para el autoabastecimiento y la construcción de una industria de exportación de petróleo y de gas.
Fortín de Piedra, de Tecpetrol, o Loma Campana, de YPF, dan la señal de que Vaca Muerta tiene áreas excepcionales. Con el Plan Gas.Ar vigente y la ley de inversiones para el petróleo que se evalúa, el gobierno nacional sabe que el sector de los hidrocarburos puede resolver dos problemas crónicos del país: el suministro de energía y la entrada de divisas.
El 2020 nos enseñó que no hay que confiarse a la hora de hacer planes, pero el 2021 parece prometedor si, finalmente, se dan las condiciones para las inversiones.
Set en Loma Campana.jpg
Un set de fractura en Loma Campana, Vaca Muerta.
> Perfil de una provincia petrolera
- Superficie petrolera y gasífera. Neuquén tiene 82.500 kilómetros cuadrados, el 87% de su superficie, sobre recursos hidrocarburíferos.
-
Un rol estratégico. En octubre de 2020, Neuquén aportó el 32% del petróleo y el 54% del gas a la matriz energética de la Argentina.
-
La exploración geológica realizada. En la provincia se realizó sísmica 3D en 28.500 Km2 y 3.000 Líneas de Sísmica 2D que representan 58.100 Km.