El rol estratégico de la energía y los recursos primarios
Junto a la minería, otros sectores vinculados a los recursos naturales aportaron el oxígeno necesario para evitar un saldo negativo en el indicador general. La Agricultura, ganadería, caza y silvicultura registró un incremento del 10,9% interanual. El informe oficial destacó que "la suma de estos sectores aportó 1,8 puntos porcentuales (p.p.) al crecimiento interanual del EMAE". De manera individual, la minería tuvo una incidencia positiva de 0,63 p.p. en el índice general, la segunda más alta del mes.
Por su parte, el sector energético también mostró señales de recuperación. El rubro de Electricidad, gas y agua anotó un alza del 6,4% interanual en abril de 2026. Si bien su incidencia de 0,10 puntos porcentuales resultó más moderada que la minera, su crecimiento superó con creces el promedio del nivel general del EMAE.
Informe_económico_Argentina_abril_2026
Este repunte del sector energético se produjo tras un bimestre previo con indicadores negativos (-2,5% en enero y -5,8% en febrero), lo que marcó una recuperación significativa para los servicios públicos de red. La estabilidad de este sector resulta fundamental para el entramado productivo, aunque su expansión actual no alcanzó para compensar el retroceso de la industria manufacturera.
El pulso del resto de la actividad
A pesar del empuje del sector extractivo y energético, la economía argentina enfrenta un escenario de fragmentación. Mientras que siete sectores registraron subas, otros ocho anotaron retrocesos en la comparación interanual. La Pesca sufrió la mayor caída con un -28,4%, seguida por la Industria manufacturera (-2,9%) y el Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-3,2%).
El informe del INDEC subrayó que estos tres sectores restaron, en conjunto, 0,9 p.p. a la variación interanual del EMAE. Esta dualidad resalta la dependencia actual del indicador respecto a la minería y el agro, que compensaron la debilidad del consumo y la producción fabril.
En términos mensuales, el EMAE exhibió una disminución del 1,5% respecto a marzo en su medición desestacionalizada, aunque mantuvo una variación positiva del 0,3% en el indicador de tendencia-ciclo. El acumulado del año arroja un crecimiento del 2,1% respecto al mismo período de 2025, traccionado fundamentalmente por los sectores que hoy lideran la agenda productiva nacional.